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El Botánico toma impulso

Con unas vistas privilegiadas a laUniversidad Laboral y a la Milla del Conocimiento «Margarita Salas», el Jardín Botánico Atlántico es una de las grandes joyas que los gijoneses tienen para presumir ante los visitantes. La adquisición de la finca LaIsla, con una superficie de 17.000 metros cuadrados, por parte del Ayuntamiento, tras la inversión de 1,9 millones de euros para los herederos del empresario Florencio Valdés, no es solo una compra más ni un aumento del patrimonio local, sino un triunfo colectivo de ciudad para un espacio con 23 años de trayectoria que espera superar este curso el umbral de los dos millones de visitantes. Un punto de referencia a nivel internacional donde conviven naturaleza, ciencia y ocio y que cada año congrega a alrededor de cien mil visitantes al reclamo de sus actividades y su propia esencia.

Los gijoneses podrán empezar a disfrutar este fin de semana –con visitas guiadas y hasta teatralizadas– de cada uno de los recovecos de la finca LaIsla que permite completar el proyecto que abrió sus puertas por primera vez el 25 de abril de 2003. Una nueva ampliación que, justo cuando se cumplen 23 años, sigue la estela de otras mejoras llevadas a cabo, como el pabellón de Linneo en el bioma boreal europeo, las comunidades vegetales no forestales del entorno cantábrico o el bioma boreal americano y el laberinto vegetal. Un espacio privilegiado que, además, custodia el herbario de casi cuarenta mil pliegos de plantas al que dedicó buena parte de su vida el jesuita Manuel Laínz.

Ese legado debe servir para potenciar y poner en valor la capacidad divulgadora que se lleva a cabo desde el Jardín Botánico, que tiene en la investigación científica su razón de ser. Esa apuesta debe ser clara y decidida, arropada como hasta ahora con actividades para todos los públicos y de la mano de esa asociación de amigos que aglutina a más de 600 socios. El paso importante ya está dado, el de abrir LaIsla a la ciudadanía, ya está dado. Ahora toca disfrutarlo y protegerlo.

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