Opinión | El disfraz de las mentiras
Nos ocupamos del mar
El viernes por la tarde Francisco Estévez, acompañado por Pedro Menéndez y José Filgueira, presentó su libro "Las huellas de la lengua", en el que desarrolla la idea de que todo cuanto hacemos está determinado no por nuestros genes, sino por el lenguaje. Con la adquisición del lenguaje el ser humano fue capaz de desarrollar pensamiento; este y la palabra van de la mano y si promovemos el lenguaje contribuiremos a desarrollarnos como individuos y como seres sociales.
El sábado por la mañana se produjo en Siero el que se ha convertido en mi acto favorito en torno al libro de todos los que se celebran en Asturias. Se trata del Encuentro de Clubes de Lectura de Asturias, que ya cumple catorce años gracias a la labor del Grupo de Animación a la Lectura de las bibliotecas públicas asturianas (Premio Elvira Muñiz). La invitada en la edición de este año fue la escritora Marta Sanz, que estuvo arropada por más de 600 personas con las que conversó sobre sus obras. Habló Marta Sanz de respetar siempre a sus lectoras y lectores, de conciencia de clase, de lo político y de lo ideológico (que no es lo mismo), de no escribir para agradar sino para incomodar, de manera similar al lugar en el que Rafael Chirbes pretendía colocar al lector: "Obligado a ponerse en el sitio en el que no quiere estar para acabar viendo desde allí lo que nunca debería ver". Y Marta Sanz habló de palabras y por tanto de lenguaje y de cómo este se está empobreciendo y, por voluntad propia y empeño desde ciertos sectores sociales, deteriorando y minusvalorando.
Hace años Javier Krahe compuso la canción "Nos ocupamos del mar", que luego cantarían Alberto Pérez, Rosa León o Fito y los Fitapaldis. Esta habla de una pareja que simplemente se ocupa del mar; ella se ocupa de las olas, él vigila la marea, él de lo que tiene importancia y ella de todo lo importante. Como la tarea es cansada, al llegar la noche ella descansa a su lado. Así de simple, se ocupan del mar porque mientras el mar esté todo está bien.
El sábado por la tarde tuve la suerte de acudir al inicio de las Jornadas de la Llámpara en Quintes y Quintueles y en mi cabeza aún estaban las palabras de Marta y las de Francisco Estévez. Les llámpares saben muy bien, son gloria de una zona concreta de Asturias, pero en realidad son una excusa para aquello que nos hace humanos: el conversar en torno a una mesa. Pensar que esas jornadas se basan solo en comer llámpares o que un Club de Lectura va de comentar un libro es no haber entendido nada.
El domingo por la mañana me levanté temprano para amanecer en el mar. Había quedado con un grupo de amigos para ocuparnos de él y conversar.
Suscríbete para seguir leyendo
- Reabre, con nuevos dueños, uno de los merenderos más conocidos de Gijón: 'Habrá menú, habrá carta y, por supuesto, tendremos parrilla
- Grave accidente laboral en la plaza Mayor de Gijón: trasladan al Hospital de Cabueñes a un joven operario sobre el que cayó una caja fuerte
- Una abarrotada iglesia de La Asunción despide a Ángela Corbato, la gijonesa fallecida en un accidente en Palencia: 'Nunca se cansó de amar y de disfrutar de la vida
- Asturias contará con dos nuevas titulaciones de Formación Profesional desde el próximo curso: "Es una oferta de calidad y ajustada a los sectores industriales"
- Del 'no al miedo en las aulas' al 'mi hijo no es ningún criminal': conflicto en un colegio de Gijón por un clima de 'agresiones verbales y físicas
- Retenciones kilométricas en la 'Y' para salir de Gijón por un accidente de tráfico a la altura del viaducto de Somonte
- Maniobra heroica en Gijón: una policía local fuera de servicio y dos transeúntes salvan a un hombre de morir atragantado
- El nuevo parking disuasorio de Gijón, con cerca de 500 plazas, ya es una realidad: “Es una muestra de movilidad sostenible y aspiración compartida”
