Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | Crítica/ Música

Las grandes bandas sonoras del Western

"Film Symphony Orchestra": gira “Wanted: el mejor western”. Teatro de la Laboral, sábado, 13 de junio de 2026.

Tres meses después de su última visita a Gijón, la “Film Symphony Orchestra” regresó con un programa completamente distinto, esta vez dedicado al universo musical del western. Una apuesta tan atractiva como necesaria para rescatar partituras que, pese a su enorme calidad, rara vez encuentran espacio en las salas de conciertos. Títulos como “Bonanza”, “La conquista del Oeste”, “Solo ante el peligro” o “Los siete magníficos” permitieron al público reencontrarse con algunas de las melodías más emblemáticas del género.

Uno de los grandes aciertos del programa volvió a ser la labor divulgativa de Constantino Martínez-Orts. El director contextualizó cada obra, presentando a sus compositores y ofreciendo detalles sobre el proceso creativo. A ello se sumó la cuidada puesta en escena, con toda la orquesta ataviada con vestuario inspirado en el imaginario del Lejano Oeste.

La selección incluyó el tema principal de “Bailando con lobos” (1990), compuesto por John Barry. La melodía conserva intacto su poder evocador, aunque la versión ofrecida se quedó algo superficial, con escaso desarrollo de las líneas secundarias. Más convincente resultó la suite de “Wyatt Earp”, de James Newton Howard, una partitura que recoge con inteligencia la herencia sinfónica de Aaron Copland y Samuel Barber.

La figura dominante del concierto fue, sin duda, Ennio Morricone. Desde la célebre “Trilogía del Dólar” hasta “Los odiosos ocho”, la orquesta recorrió la extraordinaria capacidad del compositor italiano para crear partituras inolvidables con recursos mínimos. Especialmente interesante fue la interpretación del tema inicial de “Los odiosos ocho”, aunque los compases finales acusaron un exceso del fortísimo que restó control al conjunto. También brilló “Once Upon a Time in the West”, una obra maestra de originalidad tímbrica y expresiva, si bien las dinámicas fuertes evidenciaron ciertos desequilibrios entre secciones.

El cierre llegó con la suite de “El bueno, el feo y el malo”, culminada por “El éxtasis del oro”. La emoción de la canción quedó ligeramente empañada por algunas imprecisiones de afinación de la solista. Pese a estos detalles, la “Film Symphony Orchestra” ofreció un repertorio de enorme atractivo, confirmando una vez más su capacidad para acercar la gran música del cine a un público amplio y familiar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents