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Jubilado

Lo llaman tercera edad porque suena bonito, como que todavía no eres muy viejo pues aún te queda un tercio de vida por vivir. En realidad, es la cuarta y la quinta fase si nos atenemos a las características de las etapas humanas: infancia (1-15), juventud (16-30), adulto (31-60), madurez (61-75), ancianidad (76-90…). Por ello disiento de las pirámides de población, cuando llaman población joven la de 1 a 15 años, y adulta la de más de 16, a efectos de natalidad y tendencia para los habitantes de un territorio. Precisando más, al principio y al final los años se cuentan de cinco en cinco, cambio mucho un niño de tener 5, 10 o 15 años (adolescente de 12 a 18). Cuando eres mayor se cuentan de 10 en 10: cuarentañeros, cincuentañeros; con 75, 80 u 85 también la cosa cambia mucho.

Seguimos con algún dato más para el análisis de actualidad. España envejece mucho, paga regular y cuida poco. Somos la tercera nación más longeva del mundo, solo por detrás de Japón y Francia entre las grandes. La Comunidad de Madrid es la región con mayor edad media al morir (85 años) de la Unión Europea. Luego el clima Mediterráneo, la dieta variada, el nivel de vida alto y la sanidad desarrollada no estarán mal. La pensión en proporción al sueldo es aceptable, con un matiz: hemos retrocedido y estamos bajando en renta per cápita (dinero por persona y año) respecto a la media de la Unión Europea. Pero en Dependencia para ancianos gastamos la mitad (0,8% del PIB) que la UE (1,7% del PIB). Hablan mucho, invierten poco.

Es un tema importante considerando que un 20% de la población española tiene más de 65 años: hay casi 10 millones de “mayores” en España. El precio de las residencias está disparado, cabe suponer como con los pisos para jóvenes, señal de que hacen falta bastantes más, no inventarse zonas tensionadas. Este sector de población tiene peso económico, por su tiempo disponible y capacidad de gasto; social, por su experiencia y aportación a familiares y amigos más jóvenes; y político, por el número de votos en juego. Con la edad el idealismo e impulso juvenil se va tornando en escepticismo y prudencia. Toca ya otro capítulo del libro. Al cabo, siendo este mi último curso académico, me incorporo al nuevo/viejo club.

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