Opinión
Cuestión de seguridad
La labor policial en una ciudad tranquila
En la memoria de muchos gijoneses –también en la hemeroteca y los muchos libros escritos con coña marinera– todavía perdura el nombre de personajes que, silbato en boca y porra en mano, controlaron el día a día de la ciudad. Por su peculiar forma de moverse destacó "Pasos largos". También Ricardo Amez Iglesias, hijo de Guardia Civil, natural de Olot y vecino de El Coto, que pasó a la historia local como "Currito", un auténtico galán de cine que se convirtió en el terror de los más pequeños que querían jugar a la pelota en la plazuela de San Miguel, por ejemplo. Sin duda, el más popular de todos ellos fue Florentino Pereira Sánchez, conocido como "Morgan", nacido en México, hijo de padre con raíces asturianas que llegó de vuelta a los siete años. Este guardia municipal, fallecido en 1989 a los 50 años de edad, tuvo una vida variopinta. Además de supervisar el tráfico, con su salacot de color clara de huevo y el uniforme reglamentario –cuentan que era todo un espectáculo–, fue un destacado adiestrador de perros al que le traían canes desde otros puntos de España. También tuvo alma de artista y sus últimos años los centró en la pintura. Son tres nombres de guardias municipales, más o menos populares, que se ganaron un hueco en la biblia local que escribió Fernando Poblet.
Ese Gijón ha cambiado. Antaño, recuerdan esos mismos libros de gijoneses ilustres, se dejaban regalos de Navidad, como un aguinaldo, para los guardias municipales en la actual plaza del Carmen, antes plaza de José Antonio. Quizás esa precariedad económica sea el único paralelismo entre el hoy y el ayer, pues pasan los años y la justa reivindicación de Guardia Civil y Policía Nacional por la equiparación salarial sigue sin tener respuesta. Eran tiempos de respeto a la autoridad, algo que, desgraciadamente, se ha ido perdiendo a pesar de que los tres cuerpos de seguridad han logrado mantener a Gijón como una de las ciudades más seguras de toda España año tras año.
En mis años de redactor de sucesos he sido testigo, en multitud de ocasiones, de la paciencia y profesionalidad con la que actúan en situaciones complejas policías locales, nacionales y guardias civiles. Son diana de insultos, actitudes chulescas y, al final, conductas agresivas. En una semana aciaga para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Gijón –el miércoles imputaron a cinco policías por una intervención en El Llano en diciembre de 2025 en la que tuvieron que reducir con un tiro en la pierna al implicado; y el viernes un guardia civil disparó mortalmente a otro hombre que se puso agresivo– conviene recordarlo. Y también toca reflexionar, especialmente en las intervenciones con pacientes psiquiátricos, como en los dos casos ya citados.
Corresponde a los jueces y juezas de instrucción gijoneses dirimir responsabilidades (siempre hay que confiar en la Justicia) y sería imprudente valorar (mucho menos cuestionar) cualquier aspecto de las causas por mucho que ahora esté de moda en la batalla política que a diario libran los ministros y adláteres del Gobierno de Sánchez. Cada caso tiene su momento procesal correspondiente y en ambos asuntos toca esperar. Siempre con garantías para las partes. Pero no estaría de más revisar los protocolos policiales cuando los agentes deben enfrentarse a situaciones complejas con personas que, por enfermedad, no están en sus cabales. ¿Tienen los medios materiales necesarios para jugarse la vida como lo hacen? No hay que olvidar que en el primer caso fueron recibidos en la calle Marcelino González con el lanzamiento de una maceta a manos de un hombre armado con un cuchillo y un martillo. En el segundo, el implicado, tras hacerse con la defensa extensible del guardia, iba directo a golpear en la cabeza al uniformado. Desde hace tiempo vienen reclamando la opción del uso de pistolas táser (eléctricas) sin mucho éxito. El foco del debate debería estar ahí, en la seguridad de quienes velan por la seguridad de todos a costa muchas veces de su integridad. Ellos, igual que antes Morgan o Currito, hace mejor y más tranquilo los días y las noches de los gijoneses.
Suscríbete para seguir leyendo
- Fallece Fran Rosal, encargado durante dos décadas del mítico Bulevar de Gijón
- La Audiencia de Gijón respalda el desahucio de un hijo de 24 años por la mala convivencia con los padres
- Siete tiendas de campaña plegables y tres sillas en altura darán servicio a los socorristas de playas, sin torres de vigilancia nuevas este verano
- Atasco kilométrico en la autovía Minera: un accidente entre dos coches en un túnel moviliza a la Guardia Civil
- Susto en Gijón: trasladan al Hospital de Jove a una mujer tras sufrir un golpe de calor en el Arbeyal
- Dos gijoneses de 24 y 26 años, investigados por 'el pique' de velocidad que provocó el vuelco de un bus en Gijón
- El gran espectáculo de drones de Gijón se queda sin una de sus grandes novedades
- Vuelos acrobáticos nocturnos y con efectos pirotécnicos, la gran novedad del Festival Aéreo de Gijón, que celebrará 'la mejor edición de su historia
