R. VALLE

Aún no se han ejecutado todos los proyectos del año 2009 y ya tienen mil ideas en la cabeza para poner en marcha en los próximos meses. La Oficina Municipal de la Llingua, con M.ª Xosé Rodríguez López al frente, no para. Prueba de ese movimiento son las 21 actividades realizadas a lo largo del año pasado y en las que han participado miles de gijoneses, la gran mayoría de ellos, estudiantes, ya que los centros escolares son uno de los objetivos prioritarios del trabajo de esta oficina en favor de la normalización del uso del asturiano. Para los niños hay concursos, juegos, talleres, postales, dibujos para colorear... cualquier elemento que sirva de excusa para acercarles al asturiano y a la historia y la cultura de Gijón y de Asturias.

El trabajo por atraer a los niños hacia el asturiano empieza justo en el momento de su nacimiento. La Oficina Municipal de la Llingua regaló el año pasado 3.000 ejemplares de «¡Afayaivos en casa!», su paquete de regalo para los recién nacidos. Junto a un babero, una pegatina para la luna trasera del coche y una colorista cartulina medidora, se ofrece un folleto con la denominación en asturiano de palabras vinculadas al mundo infantil e información a los padres por si quieren ponerle a su hijo algún nombre en asturiano. Precisamente, las posibilidades que existen de nombres en asturiano y los trámites que hay que hacer para cambiar el nombre en el registro conforman una parte del grueso de las consultas que reciben los dos integrantes de la oficina municipal. A lo largo del año pasado atendieron 560 consultas. Entre ellas, peticiones de información sobre cursos de asturiano, dudas ortográficas, sugerencias de bibliografía o discrepancias sobre topónimos del concejo.

Este servicio es gratuito, al igual que la revisión de documentos y la traducción de páginas al asturiano. De lo primero se hicieron 85 acciones el año pasado, tanto de particulares como de administraciones públicas, y de lo segundo se tradujeron 1.655 páginas. Eso sí, no se traducen obras literarias. El trabajo de la Oficina Municipal de la Llingua incluye la actualización de contenidos en la web municipal y la gestión de dos becas de formación para la traducción al asturiano y la normalización lingüística.

Los programas educativos son de los más variopinto. Desde un taller de cocina, donde se explica cómo hacer tortos, a un juego, «Xixónpolis», donde los escolares de Primaria pueden comprar barrios de Gijón, pasando por exposiciones didácticas sobre cuentos infantiles o cartas para mandar en asturiano la petición de regalos a los Reyes Magos. Sin olvidar la participación de la oficina en concursos literarios para todos los niveles de la educación o en los encuentros juveniles de «Saca la llingua» en el Museo del Pueblu d'Asturies. En mayo del pasado año se estrenó la actividad «A mercar n'asturiano», en colaboración con los organizadores del mercado ecológico y de comercio justo que todos los meses se instala en la plaza Mayor, ante la Casa Consistorial. Su éxito garantiza la repetición del mercado este año.

El deporte tampoco es ajeno a la actividad de la oficina, que depende de la concejalía de Cultura Tradicional y Política Llingüística, que lidera el concejal Jesús Montes Estrada (IU). A la edición de «El pallabreru del fútbol» seguirá en breve la publicación de «El pallabreru de la natación». Si la primera publicación se repartió entre los jugadores del fútbol base de la ciudad, los tres mil ejemplares de la segunda se distribuirán entre los usuarios de las piscinas públicas y de entidades sociodeportivas tan importantes como el Grupo Covadonga o el Santa Olaya. En la mente de M.ª Xosé Rodríguez y su equipo está que el siguiente «pallabreru» se dedique al mundo del ciclismo, otro clásico del deporte en Gijón.