El fiscal coordinador de Medio Ambiente y Urbanismo de la Fiscalía General del Estado, Antonio Colmenarejo Frutos, ha decidido el archivo de las diligencias informativas por la denuncia de un particular, Marcelino Laruelo Roa, contra la Autoridad Portuaria de Gijón. La denuncia de Laruelo tiene que ver con la extracción de 25 millones de metros cúbicos de áridos del fondo marino de la bahía de Gijón con destino a rellenos de las obras de ampliación de El Musel. En su escrito de cinco folios, el fiscal señala que, «en lo que se refiere a cuestiones puramente ambientales, de los datos que se ha dispuesto no se han desprendido elementos con relevancia penal», por lo que ha decidido archivar las diligencias previas.

Marcelino Laruelo denunció ante la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo la nulidad del estudio de impacto ambiental y la posterior declaración de evaluación de impacto que ampara la extracción de arena del fondo marino para los rellenos del «superpuerto». El denunciante justificaba la petición de nulidad en el hecho de que «se pretende presentar como un dragado lo que en realidad es una extracción de arena para su utilización en obras de construcción». La ley de Costas prohíbe la extracción de áridos marinos, «salvo para la creación y la regeneración de las playas», según explica el denunciante, disconforme con la decisión del fiscal.