R. V.

Gijón se despedirá de uno de sus hijos predilectos, Santiago Carrillo, el último fin de semana de octubre. Ésa es, por el momento, la fecha decidida por la familia del veterano político gijonés, que falleció en Madrid el pasado 18 de septiembre a los 97 años, para cumplir con el deseo expresado por su padre y esposo de que sus cenizas fueran esparcidas en las aguas del Cantábrico desde la costa de su ciudad natal. Pero el paso de la familia de Carrillo por Gijón servirá también de excusa para organizar un homenaje al político y periodista. La intención es que se celebre el domingo 28, a las doce de la mañana, en el teatro Jovellanos. El carácter del acto, que se pretende no sea exclusivamente institucional, y sus participantes están aún pendientes de encuentros con la familia de Carrillo.

Santiago Carrillo nació en El Llano -donde una calle lleva su nombre- el 18 de enero de 1915. Los primeros años de su vida los pasó entre Gijón y Avilés antes de trasladarse con su familia a Madrid en 1924 al acceder su padre, Wenceslao Carrillo Alonso, a la dirección nacional de la Unión General de Trabajadores. «Siempre me he considerado un hijo de la clase obrera asturiana», asegura el militante comunista y destacado líder político del tiempo de la Transición al hacer referencia a sus orígenes.

El Pleno de Gijón decidió otorgarle el honor de hijo predilecto de la ciudad, que recibió en la festividad de San Pedro del año pasado en un acto institucional en el teatro de la Universidad Laboral. Uno de sus últimos viajes a Gijón.