Siete miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y de Stop Desahucios fueron detenidos ayer a las dos y media de la tarde cuando se manifestaban en la sucursal del BBVA de la calle Ana María. "Lo único que queríamos era protestar por la situación en la que se encuentra una gijonesa que tiene dos hipotecas. El banco va a subastar su vivienda y la de su padre", argumentaba poco después del arresto una de las portavoces de la PAH en Asturias.

La Policía Nacional intervino en la sucursal a instancias de los responsables de la entidad bancaria y pidió a los manifestantes que abandonaran la oficina. El arresto se produjo como consecuencia de la negativa de los ciudadanos a irse del banco. "A las dos y media de la tarde cuando se iba a proceder al cierre al publico de la entidad la dirección solicitó el desalojo", aclaraban ayer desde la Policía haciendo hincapié en los "reiterados intentos" que realizaron los agentes para que los presentes abandonaran la zona de forma pacífica. "Sus indicaciones sólo fueron seguidas por una mujer que abandonó la concentración. Los demás fueron detenidos por un delito de resistencia a agente de la autoridad", argumentaba una portavoz de la Comisaría. Durante la intervención no hubo lesionados ni por parte de los encerrados ni de los funcionarios policiales. Durante la protesta los manifestantes llegaron a instalar una tienda de campaña en la sucursal que impedía, en palabras de la Policía, "el normal desarrollo de la actividad del banco".

Decenas de simpatizantes de la PAH permanecieron ayer ante la Comisaría de El Natahoyo durante horas esperando a que terminase la declaración de los ahora acusados, que salieron en libertad con cargos alrededor de las ocho de la tarde y que ahora tendrán que responder por estos hechos ante el juzgado de instrucción que se encontraba de guardia. Izquierda Unida de Asturias criticó ayer las detenciones calificando lo sucedido de "criminalización" de la protesta.