El Ayuntamiento de Gijón sacó ayer a licitación pública el contrato para la puesta en funcionamiento de la segunda fase del carril bici del Muro. El nuevo trazado prolongará el recorrido que ya se encuentra operativo desde el verano pasado. El carril bici -que finaliza actualmente a la altura de la calle Juan Alonso-, continuará hasta la zona de Campo Valdés obligando a realizar, tras la obra, nuevos cambios en el tráfico rodado en la zona. Adaptar la calzada para la circulación de bicicletas y renovar de paso parte del pavimento del paseo del Muro le costará a las arcas públicas 382.869,31 euros.

El gobierno local afronta esta segunda fase de la obra argumentando que la eliminación de un carril para la circulación de vehículos en el Muro no originó "alteraciones notables en el tráfico". Esta premisa hace pensar a los técnicos que las nuevas restricciones tampoco generarán congestiones destacables. La prohibición para los turismos comenzará a la altura de la calle Eladio Carreño, en la zona conocida como "el martillo de Capua". Actualmente los conductores cuentan en esta parte de la avenida Rufo García Rendueles con dos carriles de circulación en sentido hacia el centro de la ciudad. Con la puesta en marcha de este nuevo proyecto se eliminará parte de la circulación por lo que tendrán que compartir el mismo espacio tanto quienes deseen girar desde el Muro hacia la zona de el centro comercial San Agustín como aquellos que pretendan seguir su marcha de frente hacia el barrio de Cimadevilla. La disminución de la calzada a un solo carril continuará hasta la calle Domínguez Gil. En ese punto quienes se dirijan al Barrio Alto deberán girar por San Bernardo ya que el carril de subida desaparecerá por completo para dejar espacio a las bicicletas.

En esta ocasión el consistorio respetará en el trazado del carril ciclista los dos metros de ancho recomendado por la DGT que según colectivos como "Asturies con Bici" no se habían tenido en cuenta en la primera fase del proyecto. El plazo de ejecución de estas obras será de dos meses. Al nuevo carril bici -que incluirá rebajar las tapas de alcantarillas para que no molesten a los ciclistas en su circulación-, hay que sumar el proyecto de renovación "prácticamente total del pavimento de calzada del paseo, muy deteriorada, con roturas y agrietamientos que lo hacen cercano a su agotamiento".