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Novalín y el coro del patrón

La celebración en la iglesia Mayor contó con la homilía del veterano sacerdote e incluyó un premio a 32 años de música

José Luis González Novalín, durante su homilía. JUAN PLAZA

Con toda solemnidad se celebró la fiesta de San Pedro Apóstol, patrón de la villa. Y como había de ser la ceremonia tuvo lugar en su casa, la iglesia mayor de San Pedro, rebosante de público. Ocho sacerdotes oficiaron la liturgia, presidida por el párroco, Javier Gómez Cuesta. Casullas rojas, y como ornamento. gladiolos rojos en torno al altar. En primera fila de autoridades, la alcaldesa, Carmen Moriyón acompañada de Rafael Felgueroso y Manuel Pecharromán. Entre el resto de dignatarios consistoriales no vimos a ningún a representante de los partidos de izquierda, siendo el primer año que se disculpa la presencia de alguien del PSOE. Fuera de la Iglesia, en el Campo Valdés, asomaban las pancartas de "Asturias laica".

El Coro de San Pedro, que al finalizar la misa iba a recibir el premio que cada año torga en estas fechas la Asociación de Amigos de San Pedro, entonó la Misa Asturiana de Mateo Bullón. José Luis González Novalín, sacerdote jubilado, exrector de la Iglesia Española de Santiago y Montserrat en Roma, leyó el Evangelio de San Mateo que marca la fecha. "¿Quién dice la gente que soy yo?", pregunta Jesús a sus discípulos. En torno a este pasaje centró su homilía el eminente Novalín, dándole una dignidad muy especial a la fiesta con su palabra docta, serena y oportuna.

Dijo que iba a predicar por obediencia, con la flaqueza de sus fuerzas y conocimientos, "antes lo hacía con más garbo", comentó. Tras pedir perdón a San Pablo por omitirlo centró su plática en tres conceptos: Cesarea de Filipo, Roma, y la Iglesia Universal. Cesarea de Filipo fue la ciudad donde comenzó Jesús sus predicaciones. Sus discípulos le seguían sin saber quién era, de ahí sus preguntas, "¿Quién dice la gente que soy yo? ¿Y qué decís vosotros?". Hay una respuesta cumbre, dijo Novalín, que corresponde a San Pedro. "Tú eres el Cristo, aquél que esperaba el pueblo, el hijo de Dios". "Y tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia", le responde el Señor.

Roma acogió los pasos de caminante de Pedro y su misión evangelizadora termina allí; era la capital del imperio, el púlpito universal donde se asentaría la primera comunidad cristiana para extenderse por todo el mundo. En Roma están los restos de San Pedro, bajo la cúpula de Miguel Ángel. Y por último, la Iglesia es Universal porque su mensaje ha llegado hasta el rincón más apartado de la Tierra. "Somos una comunidad vinculada por la fe y la Eucaristía", concluyó Novalín, exhortando a todos a ser dóciles a las enseñanzas de Pedro, "a participar en su Iglesia". Fue una preciosa homilía, seguida con suma atención. Merecedora de un aplauso, y lo hubiéramos hecho con gusto, pero...

Al final de la misa, antes de proceder a la bendición de las aguas de San Lorenzo, Javier Gómez Cuesta hizo entrega a Calina Felgueroso, directora del Coro de San Pedro, de las credenciales del premio. El secretario de la Asociación que preside Luis Antuña, había leído el acta en la que se decidió galardonar al Coro por sus 32 años de trabajo, y una vez recibido, Calina Felgueroso dio las gracias en nombre de todos los componentes y tuvo un recuerdo para don Bonifacio Sánchez, párroco de San Pedro en los años iniciales del Coro. Habían cantado muy bien, y de modo muy especial la canción, "Les campanes de la Iglesia de San Pedro..." entonada durante el Ofertorio.

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