El Ayuntamiento de Gijón, familiares y amigos han arropado este lunes a los padres y hermano de Mireia Asenjo Fernández, la niña de cinco años fallecida en un atropello en la ciudad el pasado junio, durante la inauguración del parque dedicado a su memoria y al que se le ha puesto su nombre en el barrio de Viesques, próximo al colegio Begoña.

Su madre, Ana Fernández, ha querido, en nombre de la familia, dar unas palabras de agradecimiento a quien contribuyó a que el parque llevara el nombre de su hija, la niña de "la eterna sonrisa", ha resaltado. "Tan pequeña y tan grande a la vez", ha destacado sobre la menor, sobre la que ha incidido en que luchó "hasta el último minuto". "Nos quedamos con tu alegría, valentía y fuerza", ha enfatizado, para después añadir "te quiero, princesa".

En el acto también han intervenido la alcaldesa, Carmen Moriyón (Foro), quien ha señalado que con ese gesto el Ayuntamiento quiso intentar "amortiguar" del dolor de la familia, así como la directora del colegio infantil Gloria Fuertes donde estudiaba la pequeña, Yolanda Callemo.

Esta última ha destacado "la montaña de afecto" que levantó la niña entre todos los que la conocieron y ha asegurado que dejó "una huella imborrable" en el colegio, donde está "permanentemente sonriendo". Por su parte, el párroco del barrio de El Coto, Fernando Fueyo, ha tenido unas palabras para con la familia antes de bendecir el parque.