Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Investigadores del Oceanográfico certifican el agotamiento de la sardina

Las previsiones sobre la anchoa son más halagüeñas al obtenerse en una serie de trece años el valor más alto de biomasa en ejemplares juveniles

Investigadores del Oceanográfico certifican el agotamiento de la sardina

Investigadores del Oceanográfico certifican el agotamiento de la sardina

Investigadores del Centro Oceanográfico de Gijón advirtieron ayer que el stock de sardina se encuentra en mínimos históricos, en una situación similar a la que se vivió en el golfo de Vizcaya en el año 2000, cuando fue necesario cerrar durante cinco años las pesquerías vascas. El diagnóstico acerca de la situación de esta especie pelágica en el Cantábrico llega tras constatar "un descenso paulatino en reclutamientos", lo que significa que los valores de biomasa se encuentran en niveles muy bajos.

Las previsiones sobre la anchoa son más halagüeñas, según Enrique Nogueira y Rafael González-Quirós, pues parece que tras el cierre de la explotación de este recurso los últimos meses, el stock se va recuperando. De hecho, los investigadores estiman que se está llegando a unos niveles de población que ya permiten tener una explotación pesquera relativamente razonable, pues, de una serie de trece años, se ha obtenido "el valor más alto de biomasa de juveniles", que no de adultos, aclaran pero que hace pensar en una recuperación a corto plazo. Bien diferente es la situación de la sardina. "El stock está realmente mal, se aconseja el cierre de las pesquerías", subraya Nogueira. El Ministerio de Agricultura, y Medio Ambiente anunciaba a principios de octubre que dará ayudas a la flota para compensar el cierre de la pesquería de la sardina, el pasado 20 de septiembre, debido al mal estado biológico de la especie. "Es difícil establecer una causa; está claro que cuanto más se explota un recurso más rápido se agota pero otros se han recuperado; también existente factores ambientales", coinciden Nogueira y González-Quirós, quienes ayer acompañaron la visita a la exposición habilitada en el Centro Oceanográfico de Gijón con motivo de sus jornadas de puertas abiertas. Durante estos tres días pasarán diez colegios por las instalaciones de El Arbeyal. Pero antes de los talleres más lúdicos los científicos tuvieron tiempo de explicar los pormenores de su actividad investigadora. A lo largo del año los científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) se afanan en recoger muestras para realizar después el cálculo de totales admitidos de capturas por especies. Ese trabajo no es exclusivo de Asturias pues los investigadores trabajan en coordinación con sus colegas vascos, cántabros, gallegos, franceses o portugueses.

En el caso de la sardina, el Estado decidió cerrar la pesquería en aguas del Cantábrico Noroeste, Atlántico y el golfo de Cádiz tras constatar el agotamiento de la cuota prevista para este año. Los análisis de la biomasa constataron, como ahora certifican los científicos del IEO, el mal estado biológico de la especie. No obstante, los biólogos reconocen que "sobre las condiciones ambientales" que puedan influir sobre una evolución negativa de la especie "no tenemos el control" y es necesario un muestreo a largo plazo sobre las condiciones ambientales del océano para conocer también los efectos paulatinos del cambio climático, recalcan.

Compartir el artículo

stats