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Contra la "colonización rosa"

Expertos debaten sobre el papel sesgado de la mujer en la publicidad y el uso de los niños como agentes de consumo

Contra la "colonización rosa"

Cuca ALONSO

"Ficciones sí, mentiras, no" era el título de la mesa redonda celebrada ayer en el Club de LA NUEVA ESPAÑA de Gijón. Moderada por Paco Abril, intervinieron como ponentes José María Gutiérrez de la Torre, delegado de la "Sociedad de Amigos del libro juvenil e infantil", que explicó que la entidad analiza todo lo que se mueve en torno a las publicaciones de este tipo, y edita una revista al respecto, a la vez que siente pasión por llevar la buena literatura a los niños.

Isabel Hevia, profesora de la Universidad de Oviedo, puso su atención en las narrativas audiovisuales que suelen realizarse a partir de algún libro y que inciden en presentar un papel sesgado de la mujer. Prescindiendo de las mujeres normales, se limitan a mostrar hadas, princesas, sirenas, cantantes estrella o mamás, todas bellas, honorables y sumisas. En resumen no se trabaja bien el papel de la mujer. Y puso el ejemplo de Suecia que mediante el test Rechdel propone que todos los trabajos infantiles tengan dos personajes femeninos, que hablen entre ellos y que su tema de conversación no sean los hombres.

Queli Fueyo, a su vez docente universitaria, mediante pantalla fue denunciando la utilización que se hace de las niñas para la publicidad y el consumo masivo. Es una pedagogía que conduce a una infancia comercializada. Un niño o niña emplea siete horas diarias en historias dirigidas al consumo; cuatro de televisión y las otras tres mediante el móvil, el ordenador o la tablet. De tal modo que la infancia se utiliza como motor de publicidad y gasto, es un verdadero agente de consumo, pero los mensajes que se lanzan son contrarios a lo conveniente para el bienestar de dicha infancia. Por otra parte se abusa de la sexualidad, la chica se convierte en objeto sexual y ahí radica el motivo de su éxito que la lleva a invertir un exceso de energía en dietas, operaciones estéticas, culto excesivo al cuerpo. "Es la antesala del maltrato", dijo Queli Fueyo.

Paco Abril cerró la sesión refiriéndose a la "colonización rosa", un sutil movimiento que está tratando de provocar una regresión de las mujeres a los papeles de ayer, de esposas y madres calladas. Basta mirar la lista de los juguetes para niñas que se ofrecen estas Navidades, todos encaminados a glorificar las tareas del hogar, y soslayando aquellos que hasta hace poco eran exclusivos de los hombres. Ni una arquitecta, doctora, abogada, ingeniera... Sólo mamás, enfermeras y princesas.

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