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La vuelta africana de "Kruguer"

El gijonés Esteban García inicia el próximo martes su intento de circunvalar el continente negro en moto y en solitario, que durará nueve meses

Esteban García, en el Cabo Agulhas, donde se juntan los océanos Atlántico e Índico.

Esteban García, en el Cabo Agulhas, donde se juntan los océanos Atlántico e Índico. ESTEBAN GARCÍA

A Esteban García Sirgo le gusta viajar, las motos y África y la próxima semana conjuntará esos tres ingredientes para afrontar el reto de recorrer más de 30.000 kilómetros por el continente negro a bordo de una BMW 1150GS. "Saldré de Gijón el día 11 y espero estar de vuelta

Para este gijonés conocido en el ambiente motero como "Kruguer" no es la primera aventura africana, continente que recorrió en ocasiones anteriores pero nunca para abordar una aventura tan larga y ambiciosa. De lograrlo se convertirá en el primer asturiano en hacerlo aunque esa no es su principal motivación sino "conocer los diferentes países y sobre todo sus gentes". Emprender un viaje que puede durar en ocho y diez meses requiere dos premisas iniciales: tiempo y dinero. Esteban trabajó durante muchos años en una multinacional de las obras públicas de la que marchó. Después recibió una pequeña herencia y una casa familiar en Mareo que le permitieron vender su piso en Gijón. De esa forma se las va arreglando para afrontar este tipo de aventuras aunque advierte que "África es el continente más barato para viajar". No obstante es un viaje no solo sin lujos sino con muy pocas comodidades.

Antes de emprender la aventuratuvo muchas cosas que resolver, la más importante ponerse un sinfín de vacunas: "hepatitis "A" y "B", tétanos, fiebre tifoidea, cólera, fiebre amarilla... "y llevar y tomar todos los días una pastilla para la malaria". En su reducido equipaje no puede faltar un botiquín de urgencia, un maletín con herramientas que está seguro va a tener que utilizar, documentación personal y de la moto, algo de ropa, una tienda de campaña, una cámara, un ordenador y dos teléfonos móviles. Y también algo de comida y sobre todo mucha paciencia para afrontar los interminables trámites burocráticos que se encontrará en la mayoría de las fronteras. "Kruguer" tiene experiencia de anteriores viajes y sabe cómo resolver situaciones enrevesadas. Tampoco pueden faltar pastillas potabilizadoras para el agua e incluso un cuentagotas y algo de lejía como sustituto improvisado.

Aunque tiene una ruta prevista no es seguro que pueda realizarla al cien por cien. "Las circunstancias en África cambian cada poco y lo que hoy es una zona segura a lo mejor mañana no lo es. Habrá que ver como transcurren las cosas", explica. Sí admite lugares por los que quiere pasar porque ya lo hizo con anterioridad y dejó amigos a los que quiere volver a ver, alguno de ellos españoles a los que encontró en sitios insospechados y haciendo todo tipo de trabajos. El gijonés lleva el número de teléfono del ex ciclista Abraham Olano, que en estos momentos se encuentra en Gabón con la Fundación Miguel Indurain poniendo en marcha escuelas de ciclismo en este país.

El clima es otra de las dificultades que se encontrará por el camino ya que atravesará desiertos con mucho calor por el día y frío por la noche, zonas inundadas por la lluvia y generalmente mucho barro. Especialmente atento deberá estar a los mosquitos, trasmisores de infinidad de enfermedades. "Es básico no estar cerca de agua estancada al amanecer o al anochecer y tener cuidado no ir en manga corta o con pantalones cortos", indica Esteban.

El motero gijonés no tiene problemas con la comida. "En la mayor parte de los lugares se puede comer bien, suelo ir a los mercados locales, o en los sitios con mar a los puertos a comprar directamente a los pescadores, incluso como con ellos". Recuerda especialmente "alguna langosta recién pescada y casi regalada". Pero tampoco tiene problemas con comer alimentos menos habituales en la cocina nacional. "He comido de todo: cocodrilo, pantera, camello, puerco espín, serpiente, orugas, casi todo con una salsa que llaman peri-peri que es muy picante. Lo único que no he podido comer es mono, me lo ofrecieron pero no pude".

Esteban tiene novia, una chica que lleva con resignación estas largas ausencia. Esta vez ya han acordado que ella se desplazará a Sudáfrica para estar con el varios días y hacer alguna excursión. "Viajar en moto no tiene nada que ver con hacerlo en coche, en ambos puedes ver el paisaje pero en moto percibes también los sonidos, los olores". De completar este reto su intención es dejar la moto en Israel o Turquía, retornar a Asturias por un tiempo y luego volver a recogerla e iniciar el recorrido por Asia. Pero eso será otra historia...

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