Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

VIRGINIA CABRERA | Ingeniera de Telecomunicaciones y bloguera

"En el mundo on-line no existe ningún peligro que no exista también en la calle"

"El mayor riesgo de internet no es subir fotos, el acoso escolar o decir lo que uno quiera: es la falta de sentido común"

Virginia Cabrera, ayer, en Gijón.

Virginia Cabrera, ayer, en Gijón. MARCOS LEÓN

La ingeniera de Telecomunicaciones Virginia Cabrera Nocito compagina su trabajo de responsable de Desarrollo de Negocio para Pymes en Telefónica con sus intentos por acercar la tecnología a niños y mayores a través de su blog "blogthinkbig". Cabrera Nocito impartió ayer la ponencia "Hoja de ruta para no quedarte fuera

-¿Ver más ventajas que inconvenientes en la tecnología es cuestión de optimismo?

-No diría optimismo y sí cuestión de espíritu. La tecnología es una herramienta, igual que lo fue el taladro para los primeros tornillos. Empecé a escribir en el blog enfocado a los padres porque soy ingeniera de telecomunicaciones y veo muchas tonterías y a la gente aplicar la tecnología muy mal. Les oyes hablar de qué horror, de que esto vuelve tontos a los niños y me veo en la obligación moral de decirles que no es así. Es cuestión de entender que las cosas cambian. Con un mapa se va bien a los sitios pero porque toda la vida se haya ido así no significa que no se pueda llegar utilizando "Google maps". ¿Por qué no dejas entrar a tu vida lo tecnológico que tiene tantos beneficios?

-¿Hay obligación de ser tecnológicos?

-Más que una obligación hay que enfocarlo como oportunidad en lo personal, lo profesional, lo empresarial, en todos los ámbitos. Hoy todavía no es una obligación pero lo será. Igual que la máquina de escribir, puedes seguir haciéndolo, pero pierdes muchas oportunidades.

-Esos errores de los que habla, ¿los cometen más los adultos que los jóvenes que son nativos digitales?

-No, es sorprendente pero no. La tecnología nunca puede ser un fin, es un medio. Los jóvenes se manejan mejor con una tablet, manejan mejor el medio pero no lo llevan a mejor puerto. Para que las cosas sean provechosas tienes que entender muy bien qué quieres, para qué y cómo se adaptan a tu vida y no cómo te adaptas tú a ellas. Los jóvenes serán nativos digitales pero no dejan de ser pequeños.

-¿Están claros los riesgos de internet?

-El gran riesgo es la falta de sentido común. Eso no tiene nada que ver con internet. Vivo situaciones preadolescentes día a día. El mundo no ha cambiado mucho, solo han cambiado los contextos. Antes tenías un niño con un problema y no sabias quién te podía ayudar, ahora sería raro no encontrarlo en internet. Me da pena que enfoquemos primero en lo negativo. La manera de crecer es fijarse en lo positivo y a partir de ahí seguir avanzando. El mayor riesgo no es que se puedan subir fotos o vídeos o el acoso escolar o que cualquiera pueda decir lo que quiera, no; el riesgo es la falta de sentido común.

-Si no hay sentido común, ¿hay que poner algún limite al mundo digital?

-No soy partidaria de los límites, soy partidaria de la educación. Contar a la gente ese mundo de oportunidades que se le abre. Estoy en contra de que nadie te venga a decir lo que tienes que hacer. Hablaría de recomendaciones. En tema de niños y adolescentes es el acompañamiento. Acompáñate de quien sepa, alguien que esté bien orientado y síguele, en prensa o en redes sociales. Si algo ha cambiado es que nos hemos abierto mucho a colaborar con otras personas.

-Parece que parte usted de la buena voluntad de la gente.

-No, parto de la educación.

-¿Y si no hay?

-Hablamos entonces de cómo te proteges tú frente a la mala praxis del mundo y vuelvo a incidir sobre el sentido común como clave. En el mundo on-line no hay nada que no exista en la calle. Igual que en la calle te alejas de las personas que no dan confianza, haz lo mismo con lo on-line. Reflexiona, aléjate de comportamientos que no son adecuados estando alerta y observando. Cuando recorremos caminos nuevos encuentras problemas pero la gestión del error forma parte de la nueva cultura digital porque nada está escrito, todo está por probar. Este mundo en que nos toca desarrollarnos va de esto, de atreverse, dar pasos y equivocarse. No hay más.

-Hable del término padres tecnofóbicos. ¿Quién se puede mantener al margen de la tecnología hoy en día?

-A los que por sistema dicen no. Ahora hay pocos sin móvil, pero son aquellos que no tienen ningún contacto con la tecnología ni juegan con su hijo y se pasan el día escandalizados porque sus hijo pasan todo el tiempo con algo a lo que ellos no han dedicado ni cinco segundos a ver cómo es. A eso llamo los tecnofóbicos, una alergia preventiva. Y hay muchos. Incluido gente estudiada y preparada y eso me sorprende. Nos cuesta ver que lo diferente pueda tener su gracia. Tú puedes ver a tu hijo horas y horas con la consola y hay muchos que no dedican nada de tiempo a entenderlo.

-Critica la superprotección de los padres en el día a día en contraposición con el libre albedrío cuando les dejan ante un ordenador. ¿Qué hacer?

-Les recomiendo un espíritu abierto. Podrás acompañar porque podrás reconocerlo. Si desconoces todo del mundo digital no les podrás acompañar porque tanto sus relaciones como su vida es más digital. Hay que tener un espíritu abierto y ganas de pasar más allá del envoltorio e ir a la esencia. Sucedió, por ejemplo, con el "Pokemon Go"; hay que ser más humilde porque si todos están como locos algo tendrá que tú no eres capaz de ver. Sus elementos tendrán si engancha a tanta gente. Igual que los padres de tus padres veían raro cuando se iban a una discoteca. Acercar desde el concepto y no desde la forma.

-Si tanta gente está en contra, ¿algo de razón tendrán?

-También, pero esa parte ya la conoces. Lo que digo es que te aproximes a la realidad que no conoces.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats