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Las urgencias de primaria crecen un 10% desde 2013 y un 23% las visitas a domicilio

El proyecto de reordenación de la atención continuada permitirá concentrar más personal en los tramos con más trabajo

Cartel de urgencias.

Cartel de urgencias. Marcos León

Han sido tres meses de estudio de la situación y un análisis pormenorizado a las urgencias de atención primaria en el área V en los últimos seis años. En eso ha estado metido un grupo de profesionales de urgencias y responsables de planificación del área V en su intento de reordenar la atención continuada en Gijón.

Y los datos obtenidos, dicen, no han hecho sino reafirmarles en la necesidad de cambiar la organización de unas urgencias que van en aumento: desde 2011, pero especialmente en los tres últimos años, la demanda de atención en los centros de salud en horario extraordinario ha crecido un 10% y más aún lo ha hecho la atención domiciliaria: un 23%. En 2016 el volumen total fue de 240.000 urgencias globales, no hospitalarias.

"Es una tendencia al alza que ofrece pocas dudas y que por el envejecimiento de la población no va a ir a menos. Sobre todo, las salidas a los domicilios", indicó Álvaro González Franco, director de atención sanitaria del área V. Esas salidas preocupan especialmente en el caso de los centros que tienen equipos unipersonales (médico y enfermera), que dejan desatendido el dispositivo para ir a una urgencia en una casa. "Cada vez va a haber más centros sin atención más tiempo, por las salidas a las casas", advierte González Franco.

Se calcula que la media que se invierte en una visita a domicilio es de una hora, pero no es infrecuente que la consulta pueda prolongarse cerca de dos horas. Eso repercute en retrasos en la atención a los pacientes que van físicamente a los centros y preocupación en los profesionales además de descontento en los usuarios. En algunos centros de salud, como es el caso de El Parque-Somió, el crecimiento de esas visitas a domicilio ha sido exponencial, con un aumento del 66% en estos años, sobre todo por tratarse de una zona con mucho decalaje de residencias de ancianos y zona con población mayor. De los once centros abiertos los días laborables entre las 15.00 y las 20 horas -La Calzada, Puerta la Villa, El Llano, El Parque-Somió, Natahoyo, Perchera, Laviada, Contrueces, Severo Ochoa, Roces-Montevil y El Coto- los siete últimos tienen equipos unipersonales en ese tramo horario.

La intención de los profesionales y las autoridades sanitarias locales, que aún debe ser aprobada por la Consejería y el Sespa, y luego por los portavoces vecinales de Gijón, es reordenar las urgencias tanto en la distribución de personal sanitario, como de centros -dejando en cuatro los puntos de atención continuada- y también de población.

Con el cierre de los siete puntos unipersonales lo que se logra es poder destinar esos profesionales a reforzar los otros cuatro puntos, que ya son los que dan servicio 24 horas los festivos y hacen todas las noches. Incluso se va a necesitar aumento de personal, sostienen desde la gerencia del área. Los profesionales están dispuestos a aceptar un modelo horario deslizado, es decir, que ya no serán turnos de 12 horas de trabajo fijas, sino con entradas paulatinas en función de los horarios que concentran más demanda. Porque se ha visto, por ejemplo, que según sea invierno o verano, primera hora de la mañana de un festivo o media mañana "puede haber una diferencia de demanda de hasta el 66%. Y eso se puede organizar mejor", comenta González Franco.

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