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Trubia amasa la tradición

Las fiestas del barrio de Cenero estrenan un taller para hacer pan a la antigua usanza, "fomentando la colaboración entre vecinos"

Trubia amasa la tradición

"La gente hoy en día no recuerda a qué sabe el pan, ni el tiempo que lleva hacerlo". Partiendo de esta premisa, la artista Virginia López comenzó a esbozar un proyecto que en el día de ayer llegó a su culmen enmarcado en las Fiestas de Nuestra Señora de la O, en Trubia (Cenero), que este año celebran su cuarenta aniversario.

Alrededor de una treintena de personas participaron ayer en el "Workshop intergeneracional de creación de panes de fiesta", el punto último del proyecto artístico y cultural de López en el que, en colaboración con el Museo de la Villa Romana de Veranes, y bajo el título de "Habitantes paisajistas", busca "ahondar en diferentes elementos desde multitud de perspectivas", en palabras de la creadora.

Para ello, abordaron el proceso productivo del pan desde sus inicios más primigenios y durante varias sesiones. "Hicimos una siembra simbólica de escanda", explica López, "con el fin de cuidar la materia prima y recuperar cereales autóctonos" para, en días posteriores, "construir un horno de adobe", que en el día de ayer se encendió de manera oficial y que "va a quedar, para que la gente lo pueda seguir utilizando con el paso del tiempo".

La actividad central de ayer era el amasado y cocción de estos panes de masa madre, aunque López asegura que "no fue una clase de cocina al uso" ya que el fin último de todo este proceso es "recuperar la tradición, que la gente trabaje junta, que se conozcan mejor, que colaboren entre ellos, ayudándose o compartiendo recetas".

Así, tras amasar los panes y dejarlos fermentar correctamente, se procedieron a meter en el horno construido por ellos mismos. Una mirada al pasado que "a más de uno le trajo recuerdos familiares, a los más jóvenes cómo lo hacían sus abuelos o a los mayores cómo se hizo toda la vida en sus casas", asevera la creadora del proyecto.

"Es una forma de crear relaciones, sinergias, entre el Museo y el pueblo, pero también entre los habitantes entre sí", explica López, "una manera de hacer una reflexión a través de la convivencia sobre la conservación del entorno y las tradiciones más arraigadas, además de recuperar esos sabores perdidos como el del buen pan". Y para culminar, López y sus compañeros cedieron varios de esos bollos para la rifa del bollu, que tendrá lugar esta mañana.

Un evento que se celebrará hoy, día grande de la fiesta, después de la misa cantada por el coro parroquial San Martino de Siero, que tendrá lugar a las 13.00 horas de esta mañana, previa a la sesión vermú y la exhibición de bailes asturianos a cargo del grupo "Turruxón". Para comer, una gran fabada vecinal y, de tarde, bingo popular y la entrega de premios de dexabolu, una modalidad de los bolos asturianos tradicional de Cenero.

Durante el día de ayer, y tras el éxito que supuso la Jornada del pulpo del viernes, se celebró una gran comida a base de cordero y cochinillo a la estaca a la que acudieron dos centenares de personas. Tras ello, y ya de noche, tuvo lugar una suelta de farolillos voladores, un total de quince, en homenaje a los fallecidos de la parroquia. Una fiesta "con ambiente familiar" que no deja de crecer y que alcanza este año su cuarenta aniversario.

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