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El carbón lleva a máximos a El Musel

El mayor consumo de las térmicas debido a la sequía, junto a la elevada actividad de Arcelor, acerca al puerto gijonés a su récord de mercancías

El carbón lleva a máximos a El Musel

El carbón lleva a máximos a El Musel

La sequía que está dejando en mínimos a buena parte de los pantanos españoles va a llevar al puerto de El Musel a cifras próximas a sus máximos históricos, con una previsión de sobrepasar los 21 millones de toneladas este año. El fuerte incremento en las importaciones de carbón para alimentar a las siete centrales térmicas que se suministran desde Gijón para suplir la menor actividad de las hidroeléctricas es la explicación. Cuando el nivel desciende en los pantanos, crecen las pilas de carbón en El Musel.

Los 21 millones de toneladas que se volverán a alcanzar este año es un listón que sólo se sobrepasó en 2005, con 21,79 millones de toneladas y en 2015, con 21,24 millones. Las cifras para 2017 de la Autoridad Portuaria son estimadas. No obstante, los datos reales de los nueve primeros meses del año ya apuntan algunas claves. Así, entre enero y septiembre se movieron por los muelles gijoneses 4,80 millones de toneladas de carbón térmico, casi un tercio más de los 3,63 millones de toneladas en el mismo periodo de 2016, algo en lo que también influyeron las paradas en varias centrales el año pasado para adaptaciones medioambientales. La hulla no está siendo la única mercancía con incrementos, pero del crecimiento de 1,68 millones de toneladas que experimentó el Musel entre enero y septiembre, 1,16 millones se corresponden con el carbón de térmico.

Desde El Musel, principalmente a través de la terminal de graneles sólidos, Ebhisa, se suministra la materia prima para las centrales térmicas asturianas de Aboño, Lada, Soto de Ribera y Soto de la Barca; las leonesas de La Robla y Compostilla y, en menor medida, a la palentina de Guardo.

Si la mayor actividad de las térmicas es una condición necesaria, no es la única para que el Puerto esté en máximos. También hace falta que la economía tire y ArcelorMittal mantenga niveles elevados de producción, como está ocurriendo este año. En los últimos tres lustros, los años en los que el puerto gijonés no alcanzó los 19 millones de toneladas fueron aquellos en los que se produjo un recorte en la producción siderúrgica; entre 2009 y 2014. En el periodo inmediatamente anterior, las descargas de mineral de hierro y carbón siderúrgico en El Musel rondaban los 10 millones de toneladas anuales. En 2009 cayeron a 6,2 millones.

En 2015 las importaciones de materia prima para la siderúrgica se aproximaron a los 9 millones de toneladas, nivel similar al de los años anteriores a la crisis si se tiene en cuenta que a finales de 2013 cerraron las baterías de coque de Arcelor, que consumían cerca de un millón de toneladas de carbón al año.

El Presidente de El Musel, Laureano Lourido, ha destacado la incidencia de la recuperación económica de Asturias en los resultados del Puerto previstos para este año. Algo que se está viendo no sólo en las importaciones de graneles, sino también en la mayor exportación de productos siderúrgicos y en el récord que se va a alcanzar en el tráfico de contenedores, donde se van a superar los 74.000 TEUS (contenedores de seis metros o su equivalente) a final de año frente a los 65.816 de 2016. Por cada contenedor que se descarga en El Musel, se embarcan dos, lo que también da muestra de la pujanza de las exportaciones.

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