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La obra de Cabueñes dota a las urgencias de sala de lactancia y box de aislamiento

La ampliación permite separar las áreas de atención urgente de los niños y los adultos e incorporar salas singulares, como una de custodia policial

Control de entrada a la zona actual de atención de urgencias de Cabueñes. MARCOS LEÓN

La obra de ampliación del hospital de Cabueñes ultima sus líneas para que la licitación de la primera fase salga a concurso en este primer trimestre del año, como está previsto por la Consejería. El área de Urgencias, uno de los servicios más necesitados de intervención, entra en esa primera fase de las obras ocupando la planta baja del nuevo bloque de casi 49.000 metros cuadrados que se va a levantar en el complejo hospitalario. La previsión es que ocupen un espacio que será más del doble del que dispone en la actualidad la unidad de Urgencias. Y en ese espacio duplicado Cabueñes va a ganar para lo básico y lo extraordinario. Lo básico es más zonas de boxes, de consultas, sillones de atención medicalizada, áreas de trabajo para el personal y hasta mejora de espacios para las ambulancias.

Entre los elementos extraordinarios, o al menos más singulares que han podido incorporarse también al proyecto, está desde disponer de una sala de lactancia en el área de pediatría para que las madres puedan atender a sus bebés, a crear una sala de aislamiento con exclusas para urgencias químicas o de grandes catástrofes -aunque el hospital de referencia para algo así es el HUCA-, e incluso otra sala de custodia policial de la que ahora no se dispone, y aunque Cabueñes no es el hospital de derivación para ingresos de pacientes penitenciarios sí que puede ocurrir que reciba urgencias con enfermos que requieran control policial.

Una de las mejoras sustanciales que, según los responsables del área, se va a conseguir con la planificación de la obra de forma colaborativa entre los arquitectos y los profesionales sanitarios será la separación prácticamente total de los circuitos de atención de los niños y de los adultos. Eso incluye hasta dos entradas. En la zona de pediatría habrá salas de espera propias, más consultas de exploración de las que se disponen en la actualidad, mismo número de boxes que ahora pero con ganancias sustanciales con una sala de nebulizaciones que en la práctica evitará ocupación de boxes, y un circuito más próximo con las otras dos especialidades que también tiene muchas consultas de niños: traumatología y oftalmología.

También traumatología gana camillas de exploración y salas complementarias, y la zona de los pacientes críticos pasará de tener dos salas de paradas a tres, en un zona que generará menos tránsito y no como ahora, ubicada casi en medio del servicio lo que impide que se tenga la privacidad requerida. En global la zona de adultos pasará a estar dotada, según el Sespa, con unos 40 boxes además de unos 17 sillones de observación.

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