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Las excavaciones para conocer los orígenes de Gijón, 18 años paradas por falta de presupuesto

Los arqueólogos sólo han accedido al 10 por ciento del castro y a parte de las defensas y del poblado, claves para conocer el origen de Gijón

Vista aérea del yacimiento arqueológico de la Campa Torres, en una foto de archivo, con El Musel a la derecha.

Vista aérea del yacimiento arqueológico de la Campa Torres, en una foto de archivo, con El Musel a la derecha. / MRW FOTOGRAFÍA

J. L. ARGÜELLES

No se ha hecho ni una sola excavación en lo que va de siglo en el parque arqueológico de Campa Torres, el núcleo fundamental para conocer el origen prerromano de Gijón y el "oppidum" al que algunas fuentes clásicas denominaron Noega. Esa paralización de unos trabajos que cesaron por completo en el año 2000 es enteramente achacable a la falta de un presupuesto específico para continuar las labores desarrolladas, hasta aquella fecha, por el ya fallecido profesor y arqueólogo albaceteño José Luis Maya.

Ninguna excavación en los últimos dieciocho años, pese a que el parque arqueológico-natural de Campa Torres, situado a siete kilómetros del centro de la ciudad y resultado en gran parte del plan de parques arqueológicos que elaboró el Ministerio de Cultura en 1989, es una de los grandes atractivos gijoneses y un importante recurso turístico. El planteamiento entonces pasaba por dar mayor amplitud al concepto de "patrimonio cultural" al poner atención sobre los restos arqueológicos, pero también sobre el entorno del que forman parte.

El emplazamiento en este sentido del yacimiento de Campa Torres, situado sobre el cabo homónimo, es espectacular. Y no sólo por las extraordinarias vistas del Cantábrico o del vecino puerto de El Musel, sino también por la riqueza geológica, paisajística y faunística del lugar.

No se espera, al menos por el momento, que se retome el plan de excavaciones. Así lo indicó ayer la directora de los museos arqueológicos de Gijón, Paloma García. Ésta explicó que se intentó el año pasado con cargo a un programa del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Al final, no fue posible. Y tampoco a través de los Presupuestos municipales.

"Lo más caro serían las infraestructuras culturales y el parque ya las tiene, por lo que la inversión no sería excesiva", señaló la directora. Una referencia a los edificios principales que ya tiene la instalación, incluido su museo. La Campa Torres, con uno de los faros cantábricos más interesantes, es de la mayor importancia para el estudio del paso de la época prerromana a la romana. El origen de los restos arqueológicos recuperados se sitúa en torno a los siglos VI-V antes de Cristo. Sabemos que el lugar fue romanizado en el I de nuestra era.

¿Puede dar sorpresas arqueológicas lo mucho que aún queda por excavar en la Campa Torres? "En arqueología nunca se sabe, y más teniendo en cuenta las dimensiones de las que hablamos", indicó Paloma García. Un yacimiento espectacular que ocupa hasta cinco hectáreas. Los importantes hallazgos encontrados en Gijón en los últimos años -de las termas de Campo Valdés a la villa de Veranes- han modificado considerablemente la visión sobre la romanización en la ciudad. Y, además, se ha ido consolidando un circuito de museos arqueológicos que recibe anualmente unos 95.000 visitantes.

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