"Lo que no va a entender ningún español es que una depuradora construida, de última generación, nueva y que nunca entró en funcionamiento, haya que demolerla". El presidente del PP de Gijón, Mariano Marín, mostró ayer con esas palabras cual es la posición de su partido respecto a la mejor solución para cumplir los requerimientos europeos para sanear el agua residual de la cuenca este de Gijón. Marín matizó que será la tramitación ambiental en marcha la que determine la mejor ubicación. En la depuradora de El Pisón se han invertido 36 millones de euros.

Martín se pronunció al respecto acompañado por el Coordinador General del PP de Asturias, José Agustín Cuervas-Mons y el portavoz municipal del PP, Pablo González. Este último recordó que la actual Ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, era la Secretaria de Estado de Cambio Climático el 6 de octubre de 2009, fecha en la que se aprobó el anteproyecto de la depuradora con el estudio de impacto ambiental que a la postre anularon los tribunales por arbitrario. "El Estudio de Impacto Ambiental se amparó y firmó por una secretaria de estado que se llama Teresa Ribera y que hoy es Ministra", recalcó el portavoz municipal del PP.

Los populares responsabilizaron a los gobiernos socialistas de que Gijón siga siendo un punto negro en el vertido de aguas residuales y de que eso vaya a ser ahora "una sangría" para el conjunto de los españoles por la multa europea. Cuervas-Mons incidió en que más del 30% de las poblaciones asturianas con más de 2000 habitantes siguen sin cumplir la normativa europea.