Ecologistas en Acción opinó ayer que "con todo dolor de corazón, hay que demoler la depuradora de El Pisón, porque si no, ¿de qué valen las sentencias", según indicó su portavoz en Asturias, Paco Ramos. Los ecologistas abogan porque no se mantenga la depuradora en El Pisón y corra la misma suerte que el hotel construido en dominio público de costas en El Algarrobico (Almería), en lugar de la legalización de una construcción levantada irregularmente como la regasificadora de Mugardos, en El Ferrol.

El grupo ecologista defiende que la ubicación idónea para la depuradora de las aguas de la cuenca este gijonesa sería un polígono industrial, permitiendo así el aprovechamiento de las aguas depuradas para usos industriales, en lugar de su vertido al mar. Así lo plantearon en el periodo de consultas previo a la elaboración del estudio de impacto ambiental. Su sugerencia no fue tenida en cuenta y en el estudio de impacto ambiental sólo se contemplan cinco posibles emplazamientos, El Pisón, El Rinconín, Peñarrubia y La Cagonera en el este y junto a la depuradora de La Reguerona, en el oeste.

Ecologistas en Acción volverá a presentar esta misma alegación durante el periodo de información pública del estudio de impacto ambiental que se desarrollará en los meses de agosto y septiembre. El grupo ecologista considera que ahora su alegación tendrá más peso si cabe dado que la Ministra para la Transición Ecológica ha anunciado un plan del agua que incluye la reutilización de las aguas residuales depuradas. La solución que plantean los ecologistas, que evitaría las molestias a los vecinos, implicaría el bombeo de las aguas residuales hasta el polígono industrial que se eligiera.

Paco Ramos atribuyó a la "prepotencia" del Ayuntamiento de Gijón todos los problemas que ha habido con la depuradora del este, al haber decidido en 2008 ubicarla en El Pisón. El conflicto venía de atrás, cuando el Ayuntamiento también apostó por implantar en El Pisón la planta de pretratamiento, la Plantona, pese a que la cercanía a las viviendas llevó a que los tribunales también declararan ilegal la construcción por incumplir el reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas (Raminp) que obligaba a una distancia mínima de 2.000 metros a viviendas. Ese artículo del reglamento fue derogado posteriormente y la Plantona legalizada.