Un turismo familiar, gastronómico y de playa para "no matar a la gallina de oro" de Gijón: el turismo. Esta es la idea expuesta ayer por la edil del grupo popular Sofía Cosmen, que aseguró que su partido preguntará a Foro en la sesión plenaria de este miércoles cuáles son las medidas que se han puesto en marcha para "atajar los comportamientos incívicos" que han mostrado algunos de los participantes de estas fiestas en la ciudad este verano. "Si no ponemos fin a esto la imagen de Gijón saldrá perjudicada", aseguró.

Pese a que Cosmen reconoció que los ingresos que este sector turístico aportaba a la hotelería y hostelería de la ciudad eran "muy importantes" -hasta 300.000 euros cada fin de semana, según las empresas que organizan estas fiestas-, aseguró también que, tal y como contó este periódico hace una semana, varios restaurantes estaban prohibiendo estas celebraciones en sus locales para no molestar al resto de clientes. Señaló, además, que "en las últimas semanas se han producido varios episodios lamentables" durante el desarrollo de estas despedidas que podrían "perjudicar" la imagen que los turistas tienen de la ciudad. Sin ir más lejos, la semana pasada un novio apareció a media mañana encadenado a una farola en la calle Marqués de San Esteban. El grupo espera, por tanto, que este miércoles el gobierno municipal les explique en detalle qué medidas se están aplicando este verano y "si se tomará alguna más" en los próximos meses.

De todas formas, Cosmen apuntó ayer que, desde el punto de vista de su partido, Gijón debería promocionar un turismo familiar, gastronómico y de playa "que redunde, no solo en mayores ingresos para la ciudad, sino también en ayudar a consolidar la marca Gijón como destino turístico de calidad".