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500 años de historia naval en El Musel

Decenas de personas suben a bordo de las réplicas de la Nao Victoria, el galeón Andalucía y la goleta Atyla, atracadas en el puerto gijonés

Tres museos flotantes atracan en el Musel

"Para dar la vuelta al mundo en una de éstas había que estar hecho de otra pasta". Es la primera impresión que se llevan los visitantes de los tres museos flotantes que permanecen atracados en el puerto de El Musel. Gijón vive su particular Festival Marítimo en el que la Nao Victoria, el galeón Andalucía y la goleta Atyla suponen un buen reclamo. Las naves permanecerán abiertas al público hasta el próximo domingo y la expectación es máxima.

Estas tres obras de arte naval han sido protagonistas de algunas de las hazañas marítimas más grandes de la historia de España. La vida de la Nao Victoria es de película. Sufrió motines, traiciones a bordo que derivaron en un constante cambio de capitanes y que harían de Juan Sebastián Elcano el primer hombre en circunnavegar el mundo tras 14.000 leguas de viaje. De los 45 hombres que partieron de Sevilla en agosto de 1519, no regresaron más que una veintena tras tres años de viaje.

Las embarcaciones han llamado la atención de muchos curiosos. Desde Sariego llegaron a Gijón Mario Nosti y Tamara Argüelles, acompañados de los pequeños Iván y Lara.

"Nos ha gustado mucho, el galeón es espectacular y la nao es más grande de lo que pensábamos", dijo Mario. Iván y Lara son más de "Jake, el pirata" que de "Jack Sparrow" y en las naves vieron que "había que trabajar mucho para vivir en un barco así". "A los niños les ha gustado mucho, son actividades muy buenas para toda la familia. Estuvimos en el desembarco de Carlos V en Tazones, pero esto nos ha gustado más, es más fiel a la historia", explicó Tamara.

Además de visitar las naves y pasearse entre cañones y viandas también es posible un ligero periplo a bordo de la goleta Atyla. Esta embarcación sale a las cinco de la tarde desde El Musel y navega hasta la Isla de la Tortuga (la de Gijón, no confundir con la isla del mismo nombre en la que desembarcaban los corsarios y piratas frente a la costa de Haití). Para viajar a bordo de la Atyla hace falta una reserva, para el trayecto de hoy solo quedaban a la venta cinco billetes, pero hasta el domingo hay tiempo.

El galeón Andalucía emula a los grandes navíos que surcaron el Atlántico durante el siglo XVII y que vieron crecer sus bodegas para albergar todo lo que llegaba de ultramar. "Nunca habíamos visto algo parecido, es increíble que se pudiera navegar tan lejos en algo que parece tan frágil", explica Pablo Guadalupe sobre la cubierta del Andalucía, al que acompaña su hijo del mismo nombre.

"Ahora que se acabaron las vacaciones, pero que sigue acompañando el buen tiempo, iniciativas así resultan entretenidas y educativas para todos", asegura otro de los primeros visitantes , Eduardo Gafo, mientras retrata a dos sonrientes pequeños frente al galeón Andalucía, que por un momento se sientes descubridores, conquistadores o navegantes de una proeza sin precedentes.

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