La Universidad se suma a la propuesta del presidente del Comité Científico de la Sociedad Internacional de Bioética, Marcelo Palacios, para poner en marcha desde Gijón el año que viene a más tardar un pacto internacional sobre el uso racional de las biotecnologías. "Es algo que propongo desde hace 30 años, en vista de la deriva de los conocimientos científicos y sus posibles aplicaciones en el ser humanos, desde la clonación hasta el uso de células madre embrionarias o la reprogramación celular", insistió ayer Palacios en la reunión del patronato de la SIBI, con el beneplácito del rector, Santiago García Granda.

La entidad sostiene que "la sociedad debe saber lo que se está haciendo a nivel embrionario, molecular y genético, y sus aplicaciones, beneficios y riesgos", señala Marcelo Palacios, quien aboga por iniciar un registro mundial de las actividades científicas sensibles y sus resultados en animales y humanos. "El debate es indispensable, con información fiable, porque no podemos ir a la política de hechos consumados sin el control previo debido, y sin olvidar los importantísimos intereses en juego individuales, profesionales, nacionales, industriales y comerciales", apostilla. El patronato se dio ayer por enterado de la propuesta de Palacios, sobre la que empezará a trabajar "de inmediato" para reunir en Gijón el año que viene a los principales expertos en la materia.

La reunión de ayer también sirvió para aprobar un presupuesto de 55.700 euros.