Borja González Riera, responsable del Centro de Estudios de la Fundación Museo Jorge Oteiza (Navarra) tomó ayer la palabra, en el Museo Casa Natal de Jovellanos, para acercar la obra del escultor Amador Rodríguez (Ceuta, 1926-Madrid, 2001) a la escultura moderna o de la modernidad. Varias obras de Amador Rodríguez se encuentran en el Museo Casa Natal y en la carretera Carbonera se alza desde el año 2001 la escultura en acero corten "Homenaje a las Brigadas Internacionales".

Explicó Borja González Riera que "se han identificado diez líneas maestras de lo que es la vanguardia" en escultura, "entre los años 1875 y 1975, aproximadamente", puesto que a mediados de los años setenta del siglo pasado es "cuando se empieza a hablar de la posmodernidad".

Esas diez líneas, subrayó el conferenciante, "son características de la revolución en la escultura que se opera en el siglo XX, empezando con Rodin, que renueva la tradición sin romper con ella, y siguiendo con la verdadera ruptura que las vanguardias llevan a cabo".

Durante el siglo XIX, afirmó Borja González Riera, "la escultura fue por detrás de la pintura en cuanto a innovaciones, pero se colocará a la par y va a sobrepasar a la pintura en momentos como en los años cincuenta y sesenta" del siglo XX.

En cuanto a la escultura de Amador, al principio figurativa, "se ven algunas de esas ideas de la escultura de la modernidad", reseñó Borja González, quien también habló de la relación del escultor, muy vinculado con Cangas del Narcea, de donde procedía su familia, con Jorge Oteiza, "una relación muy fluida".

Con el escultor vasco, Amador "tiene el mismo arranque en lo que es la escultura abstracta, a partir de volúmenes geométricos muy definidos: el cubo, el cilindro, la esfera; la misma desocupación interior del cubo, en el que ese espacio que contiene el cubo y que identificamos, no es ni lleno ni vacío. En el caso de Amador comparten protagonismo en la articulación de ese espacio, mientras que en Jorge Oteiza sus famosas cajas vacías ceden el protagonismo al vacío, creando un espacio interior muy espiritual y sugerente".