El mundo del teatro español y, sobre todo, asturiano, está de luto por el fallecimiento de Arturo Fernández a los 90 años. El gijonés permanecía ingresado en un hospital de Madrid desde hace días -era su tercer ingreso este año- y preocupaba mucho su estado de salud. Ha sido su mujer, Carmen Quesada, quien ha informado de que el gran actor había fallecido esta misma noche. Gijón instalará mañana una capilla ardiente en el Jovellanos mañana viernes, desde las 15.00 a las 22.30 horas, y el Ayuntamiento ha decretado tres días de luto en la ciudad, en los que las banderas ondearán a media asta. En el Pleno municipal de esta mañana ya se ha guardado un minuto de silencio en homenaje.

El 4 de abril comenzó la mala racha de salud de Fernández tras ser operado de urgencia del estómago, obligándole a interrumpir su trabajo en la obra teatral "Alta seducción", con la que llenaba el teatro Amaya de Madrid. Todo fue bien y el actor y empresario, nacido en Gijón en 1929, volvió a casa a los pocos días, pero dos semanas después sufrió una fractura tras una caída que complicó más su situación.

Ahora toca despedir al rey de la comedia romántica, al hombre elegante indiscutible de la escena española, protagonista de series tan populares como "La casa de los líos", de películas clásicas de nuestro cine como "Un vaso de whisky" y de incontables obras teatro.

Arturo Fernández deja una profunda huella en el mundo artístico gracias a una carrera de enormes éxitos teatrales y televisivos, con llenos continuos en teatros de toda España durante años, y que muere con las botas puestas ya que hasta que se complicó su situación de salud estaba en pleno disfrute de su última obra, decía que "la mejor comedia que se puede ver en Europa", ccon su compañera Carmen del Valle.

El actor gijonés cumplió 90 años el pasado mes de febrero y siempre había demostrado que la edad no era un problema para ejercer su profesión. Porque lo cierto es que la salud le respetó durante décadas y sólo hace tres meses que todo se torció. Muchas veces se le pudo oir decir que su deseo era "morir con las botas puestas", como casi ocurrió.

A partir de hoy, Arturo "Chatín" -su célebre cita- quedará en la memoria de todos aquellos que le han seguido en los diferentes trabajos que ha realizado para el teatro y para la televisión. En su tierra, además, se puede decir que ha sido profeta, ya que Gijón le tiene como "Hijo predilecto" y Oviedo como "Hijo adoptivo".El "Adiós Arturo" de La Cubana, un equívoco lleno de cariño

En Gijón, en el teatro Jovellanos, solía hacer parada cada vez que salía de gira con alguna obra y los programadores le reservaban días de la Semana grande siempre con la garantía de que tenía el cariño de los asturianos y los llenos estaban casi totalmente garantizados.

Esta "Semana grande" gijonesa no estaba programada su obra, ya que no estaba de gira, sin embargo se da la circunstancia de que La Cubana lleva a Gijón en agosto un espectáculo titulado "Adiós Arturo" y han sido incontables los espectadores que han venido preguntando en el coliseo gijonés si era el último espectáculo de Arturo Fernández. Un equívoco que demuestra el gran cariño por el gijonés al que ahora sí, toca despedir.