Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La "muerta viva" de Gijón: el calvario de una mujer confundida con una fallecida

Teresa Ramón no puede votar ni recibir recetas y su marido figura como viudo ante Hacienda

La "muerta viva" de Gijón: el calvario de una mujer confundida con una fallecida

La "muerta viva" de Gijón: el calvario de una mujer confundida con una fallecida

"Soy Teresa y como ves estoy viva". Parece que se lo toma con humor, pero a todos los efectos Teresa Ramón López, natural de Langreo y vecina de Gijón, está muerta después de que confundiesen la partida de defunción con otra mujer de Barcelona con la que comparte nombre y

Teresa Ramón López nació en 1940 en Langreo, siempre ha vivido en Asturias y desde hace ya varios años está afincada en Gijón. Compartía sin saberlo nombre y apellidos con una anciana de Barcelona, nacida en 1923, y que no tenía familia. La Teresa catalana, que vivía en una residencia, falleció el 29 de agosto de 2018 en el Hospital Clínic de Barcelona donde al tramitar el certificado de defunción acertaron con el nombre pero utilizando el DNI de la Teresa asturiana. De hecho, la anciana barcelonesa le siguieron ingresando la pensión durante varios meses porque la muerta estaba viva. En cambio, la viva figuraba muerta y a partir de ahí le fueron surgiendo innumerables problemas a Teresa Ramón López, la gijonesa.

Al principio no le dio demasiada importancia. Primero fue el no votar en las elecciones municipales y generales porque no figuraba en el censo electoral y luego llegaron los problemas con las recetas electrónicas de la seguridad social. Un año de problemas sin saber qué estaba pasando. "Nadie me explicaba nada ni me daba una razón", expone. Entonces, Teresa Ramón y su marido acudieron al despacho de las abogadas gijonesas Suárez y Sánchez para realizar la declaración de la renta de forma conjunta. Como un matrimonio. En septiembre les llegó una carta de la Agencia Tributaria advirtiéndoles que la declaración estaba mal realizada y que se abriría un procedimiento de comprobación limitada. Su sorpresa fue mayúscula al ver el motivo del error: "presenta declaración conjunta con su esposa Doña Teresa Ramón López, fallecida el 29 de agosto de 2018 según información existente en nuestra base de datos". Al menos, les sirvió para saber lo que estaba pasando, pero encajas las piezas del puzzle les está costando.

Este matrimonio pidió ayuda a las letradas, que se pusieron a investigar por qué la viva estaba muerta. "Llamamos al Registro Civil de Langreo, donde nació; al de Barcelona, donde murió la otra Teresa, y al de Gijón, que es donde vive ella", cuenta Gloria Sánchez Martínez-Junquera. "Investigando descubrimos que el DNI de la partida de defunción de la mujer catalana es el de nuestra representada; alguien en Barcelona cometió el error cuando murió la otra Teresa", desvela Gloria Sánchez.

El siguiente paso fue llamar a Barcelona, al hospital, la residencia y al Registro Civil. Esta mujer estaba tutelada por un organismo público, y después de muerta siguió cobrando su pensión. "La persona encargada de la tutela de la otra Teresa se había dado cuenta del error y lo había subsanado, pero no lo de nuestra representada", explica la abogada. Pero el problema sigue estando, pues no existe un registro único que permita "revivir" a la Teresa Ramón López gijonesa.

"Tuvimos que ir al Registro Civil de Mieres, que es donde está empadronada, y pedir allí una fe de vida y un certificado de empadronamiento del Ayuntamiento de Mieres y que así pueda votar en las elecciones de noviembre", explica la abogada. También acudieron a la Policía Nacional, donde les solicitó un certificado de expedición del DNI avalando que está viva y luego tramitaron los certificados de nacimiento de las dos Teresas, que son personas distintas, que los DNI son distintos y contestar a la Agencia Tributaria alegando todo esto para que les devuelvan el dinero de la declaración de la renta.

No quedan ahí las gestiones. "Tenemos que volver al Registro Civil de Mieres para abrir un procedimiento de rectificación de error para subsanar el problema del DNI y cambiarlo; y eso tiene que llegar a aprobarlo un juez". Peor aún, el problema sigue ahí y "tendremos que ir institución a institución, una a una, demostrando que Teresa está viva; mi señora está muerta hasta que digamos en todos los sitios que está viva", expone la abogada, que también trata de averiguar al responsable del error por los daños morales que le están causando a su representada.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats