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El "txoko" gijonés que abrió el camino

Lagun Onak, la sociedad gastronómica más antigua de la ciudad, fue creada en 1959 por vascos y navarros que llegaron por el tirón industrial

Los miembros de la sociedad Lagun Onak, en la cena que mantuvieron ayer.

Los miembros de la sociedad Lagun Onak, en la cena que mantuvieron ayer. JUAN PLAZA

A mediados del siglo pasado, Gijón se convirtió en un gran polo de atracción para profesionales vascos y navarros que buscaban hueco en la pujante industria local. Economistas e ingenieros de los sectores naval, industrial y de la construcción se asentaron en el concejo y, con ellos, trajeron sus

"La sociedad fue fundada oficialmente en 1959, pero hay constancia de que ya existía dos años antes", explica su actual presidente, Nacho Martínez, uno de los asturianos del colectivo. "Con el tiempo se fue sumando gente de aquí: se invitaba a amigos y a quien le interesaba entrar a formar parte de la sociedad, lo hacía. Así seguimos funcionando a día de hoy", asegura.

En la actualidad son 42 miembros y tienen un tope máximo establecido en sus estatutos de 60 personas. "No hay necesidad de apuntar gente a lo loco como si fuera un equipo de fútbol; aquí no hay grupitos y vamos todos siempre a una", explica orgulloso sobre la entidad que preside, que tiene su sede social en un piso de la calle Cabrales, perfectamente equipado para elaborar los menús de sus reuniones sociales, que se celebran todos los jueves a las nueve y cuarto de la noche. "Siempre nos sentamos a la mesa a esa hora", relata Martínez. Y siempre con la cocina vasca y asturiana como referentes de sus pitanzas.

"Todo lo que tiene que ver con pescados lo trabajamos mucho", apunta. El menú de la cena de ayer estuvo compuesto por bacalao al pil pil, merluza con salsa de oricios y andaricas. "Uno compra y pagamos a escote, y tenemos varios socios que cocinan excelentemente", indica el presidente. Además, "algunos son cocineros habituales en su casa, aunque no es mi caso", bromea Nacho Martínez.

Siguiendo el modelo de los "txokos" vascos, Lagun Onak es "una sociedad masculina". "No queremos cambiar la esencia de la sociedad", indican sus miembros. "Hemos constituido un punto de reunión y encuentro más familiar que las sidrerías, que también están muy bien, pero nosotros estamos como en casa. Cada socio tiene una llave y entra y sale de la sociedad como le place", cuenta Martínez.

Con una media de edad en torno a 50 años, los miembros de esta sociedad llaman a que los gijoneses se animen a formar parte de lo que consideran "un grupo de camaradas en el que la amistad y la hermandad están por encima de todo". En sus reuniones, siempre mantienen una media de una quincena de comensales, si bien en algunas ocasiones "tenemos jornadas de hasta 30 asistentes", señala el presidente, encantado con la idea de juntar a todas las sociedades de la ciudad.

"Me parece una idea buena, aunar ciudadanía y hermandad. Es muy bueno que nos unamos y que aunemos esfuerzos para darnos a conocer, e incluso para colaborar entre nosotros hasta compartiendo recetas", apunta. De momento, están encantados de mantener viva una tradición que, algunos días, se alarga hasta bien entrada la noche. "En camaradería y sin molestar a nadie", dicen.

(Trece sociedades gastronómicas gijonesas se reunirán el próximo 21 de febrero en el primer encuentro de este tipo de entidades asociativas en la ciudad. El objetivo, como ellas mismas señalan, es conocerse y fomentar la camaradería dentro de un colectivo que busca unir fuerzas. LA NUEVA ESPAÑA inicia hoy una serie semanal para dar a conocer a cada una de estas sociedades, arraigadas en la ciudad al estilo de lo que sucede en el País Vasco, y que cuentan con una importante trascendencia social.)

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