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La subida salarial en el Hospital de Jove, en riesgo por las cuentas de Sanidad

El comité de empresa critica la "infrafinanciación" por parte del Principado respecto a Cabueñes y pide 32 contratos de refuerzo

La subida salarial en el Hospital de Jove, en riesgo por las cuentas de Sanidad

Pese a que contarán con un millón de euros extra de financiación pública, los empleados del Hospital de Jove ven peligrar la negociación para su subida salarial y aumento de plantilla prevista para este año. Según informa el comité de empresa del centro concertado, el futuro convenio, aún en fase de negociación, amenaza con quedar "paralizado" si Sanidad decide no intervenir para forzar sus mejoras laborales. El colectivo pedía dos refuerzos: un aumento equilibrado por categorías del salario y un refuerzo total de unos 32 empleados. "Ahora nos dicen que el presupuesto del Sespa, aunque aumenta con respecto al año pasado, no alcanza. Las negociaciones con gerencia no están avanzando", lamentan los trabajadores.

La negociación del convenio no empezó con buen pie porque la jefatura y los sindicatos siempre plantearon medidas opuestas. Los segundos pedían una subida de salario que se pudiese diferenciar por categorías, con la idea de beneficiar a aquellas que cobraban menos en comparación con las tarifas establecidas en la sanidad pública. La otra petición era contratar a 32 empleados más, una oferta que el comité ya consideraba "muy ajustada" a las necesidades reales del edificio. Sin embargo, en las dos últimas reuniones la respuesta por parte de la jefatura fue decreciendo: primero se les ofreció un 2 por ciento de subida lineal para todas las categorías (por lo que el reparto ya no sería equitativo) que quedaría en nada si se apostaba por el incremento de plantilla, siempre según la versión del comité. "Nos daban a elegir entre una cosa u otra como si la contratación de empleados fuese un capricho y no una necesidad asistencial propia del hospital", aclaró por entonces Marcos Bernardo, presidente del colectivo.

En la segunda reunión, celebrada hace un par de semanas, se lanzó un nuevo "ultimátum": la financiación del Sespa, que tendrá que bajarse, como mínimo, al 1 por ciento. "Las posturas ya no pueden estar más alejadas. La negociación nunca avanzó hacia un mismo camino, pero las opciones que se nos plantean ahora no son tolerables", lamenta Bernardo.

El origen de la disparidad entre las dos versiones es el reajuste de horarios. Jove, pese a ser un centro concertado, aceptó ampliar su jornada laboral de 35 a 37,5 horas semanales en "solidaridad" con sus compañeros sanitarios de la pública, que habían sufrido esta subida en tiempos de crisis. El Sespa ya anunció el regreso a las 35 horas hace unos meses y, por tanto, la plantilla de Jove también pudo volver a la normalidad, pero el coste que provoca cubrir esas horas de jornada que ahora deben suplirse con nuevos trabajadores ha desajustado el presupuesto (que ascenderá en 2020 a casi 39 millones), por lo que la gerencia sanitaria tampoco tiene margen de maniobra para avalar las peticiones sindicales. "La pelota está en el tejado del Sespa y ya hemos pedido reunirnos con ellos para recordar lo de siempre: que estamos infrafinanciados en comparación con Cabueñes y que sus condiciones laborales son mucho mejores", zanja Bernardo.

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