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Un barco amarrado en el campus

Marina Civil estrena uno de los mejores simuladores del mercado para que sus alumnos aceleren su aprendizaje: "Se ve hasta el último tornillo"

Por la izquierda, Emilio Rodríguez, Noelia Rivera y Rubén González.

Por la izquierda, Emilio Rodríguez, Noelia Rivera y Rubén González. A. González

La Escuela de Marina Civil de Gijón ha dado un paso más este curso como referente para la formación de su especialidad gracias a la incorporación de un simulador de manejo de buques tanque único en Asturias, y de los pocos que existen en toda España. Se trata de un completo software con seis puestos para los alumnos y dos instructores a través del que los estudiantes pueden aprender a desenvolverse en un entorno real en todas las operaciones que tienen que ver con la carga y la descarga de este tipo de buques. Se han invertido cerca de 90.000 euros en la adquisición del nuevo simulador, que viene a sustituir el anterior, de hace una década. Los 300 matriculados del centro académico, con sede en el campus, tienen así la oportunidad de aprender "en un entorno completamente real, porque el sistema es el mismo que se utiliza en los buques reales", convienen los profesores Noelia Rivera y Emilio Rodríguez.

El sistema, desarrollado por una empresa sueca, es el que se instala en los barcos reales, desde la botonera hasta las palancas del buque. "Cuando los alumnos desempeñen su labor profesional ya conocerán el entorno perfectamente", destacan los docentes, muy satisfechos con un simulador que permite "ver el barco diseccionado hasta el último tornillo". No sólo los estudiantes tienen a su alcance todos los circuitos, bombas y tanques de los buques; también pueden ver el puente a través de la simulación de las cámaras reales del barco, así como el barco entero en cualquiera de sus perspectivas para una completa sensación de realidad.

El simulador con el que se forman los futuros profesionales del sector se ha convertido además en una pieza clave, porque gracias a su manejo, los estudiantes pueden obtener la certificación exigida necesaria para trabajar en cinco tipos de buques tanque: petroleros, gaseros de LPG y LNG, quimiqueros y buques de productos refinados. El objetivo es que "los alumnos salgan de aquí con la formación más completa posible y que no tengan limitaciones laborales", resume el director de la Escuela, Rubén González.

Sin los cinco certificados de especialidad que permite expedir la formación con este simulador, los alumnos se verían obligados a obtener esa capacitación de manera complementaria y de forma privada. "Y estamos hablando de un ahorro de más de 7.000 euros para ellos en las certificaciones obligatorias para navegar en este tipo de buques", recalca González.

Todos los matriculados en el centro pasarán por el simulador a lo largo de sus estudios, algunos de forma más intensiva que otros, en función de su especialidad. Y todos ellos tendrán en la mano los certificados oficiales de Formación Avanzada para Operaciones de Carga en Buques Tanque para el Transporte de Gas Licuado, Formación Avanzada para Operaciones de Carga en Petroleros, Formación Avanzada para Operaciones de Carga en Quimiqueros, Formación Básica para Operaciones de Carga en Buques Tanque para el Transporte de Gas Licuado y Formación Básica para Operaciones de Carga en Buques Petroleros y Quimiqueros.

En la práctica se traduce en que podrán aprender a través de las pantallas de ordenador el funcionamiento correcto de todos los circuitos, válvulas y bombas en unas operaciones "complejas", reconocen los profesores, tanto por lo sensible de los materiales como por la necesidad de solventar las operaciones de forma ágil y segura. Podrán comprobar qué consecuencias tienen los errores (incluso se simulan situaciones de incendio o derrame de fluidos) y los docentes tienen la opción de introducir fallos en las operaciones para que los alumnos sean capaces de enfrentarse a los errores, tal y como lo harían en la vida real.

Todo un despliegue de tecnología que coloca a la Escuela de Gijón en el "top ten" de la formación virtual, "clave en este campo", recuerda Emilio Rodríguez. Y que permite a los alumnos ser punteros en un mundo en el que, recuerdan los profesores, "no hay paro".

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