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El "sí" a la candidatura arrasa dentro del coloso

Los alumnos, los profesores y los turistas de la Laboral apoyan de forma abrumadora que sea Patrimonio de la Humanidad: "Es un edificio emblemático y está lleno de cultura"

Dos jóvenes, ayer, en el patio de La Laboral.

Dos jóvenes, ayer, en el patio de La Laboral. JULIÁN RUS

El "sí" a pedir que la Universidad Laboralsea declarada Patrimonio de la Humanidad gana por goleada intramuros del edificio civil más grande de España. El valor arquitectónico del centro y su potencial, tanto turístico como cultural, pesan más entre los usuarios del complejo que el argumento esgrimido por el

Manuel Lobo apuraba ayer un café junto al actor Enrique Dueñas en la cafetería del complejo. Lobo es profesor de Canto en la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD). "La Laboral es un edificio maravilloso. Pasa por aquí mucha gente a la que le fascina", explica. "Está muy desaprovechada y siendo monumento mundial se relanzaría a uno de los lugares más bonitos de Gijón y de Asturias", añade. "Lo importante es su utilidad, no su pasado. Esto es un hervidero cultural y es una vía para generar riqueza no solo económica sino también espiritual", remata Dueñas.

Ana Serna es profesora de Danza del Conservatorio Profesional de Música y Danza. "Solo por su historia merece la pena que sea patrimonio", afirma. Rakel Castro trabaja en la misma escuela que Serna como profesora de violín. "Si se declara patrimonio sería una forma de prestarle más atención. El Ayuntamiento no piensa en la Laboral", dice. El profesor de Piano Roberto Méndez suscribe lo dicho por su compañeras. "Atribuirle un pasado oscuro es extraño. ¿Qué otro monumento no lo tiene? Otra cosa es que no se le quiera dotar de los recursos adecuados, pero es un edificio emblemático", zanja.

La Laboral aglutina una gran cantidad de turistas, tanto de Asturias como de fuera de España. El alemán Martin Forch visitó ayer el edificio con alumnos extranjeros de intercambio en Gijón. "A los alemanes, el pasado de los edificios también nos divide. Habiendo tantos monumentos mundiales ya no veo por qué no habría de haber uno más. Este es espectacular", valora. "Aquí no mataron a nadie, quizás esta universidad fue de lo poco bueno que hizo el Franquismo", completa Úrsula Fernández, otra visitante de la escuela gijonesa procedente de El Entrego.

Muchos alumnos se posicionaron también a favor de la declaración como Patrimonio Mundial de la Universidad Laboral. "Es un edificio histórico y estoy a favor, aunque deberían quitar los símbolos franquistas", apostilla Inés Vigil, alumna de la Escuela de Comercio.

Aunque menos numerosos, también hay en la Laboral quienes suscriben la tesis de la alcaldesa, Ana González. Es el caso de María Riesco, alumna de tercer curso de Comercio y Marketing. "Al estar ligada al franquismo es normal el 'no'. Deberían quitar los símbolos", apunta.

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