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FERNANDO FERRANDO | Presidente de la Fundación Renovables, participa hoy en una charla

"El autoconsumo de energía fotovoltaica va a ser un boom tras unos años de persecución"

"Debemos regular el sector eléctrico cuanto antes; no funciona ni con criterios de transparencia, ni de lógica, ni de racionalidad"

Fernando Ferrando.

Fernando Ferrando es el presidente de la Fundación Renovables, una entidad que tiene como objetivo acelerar la transición energética hacia un modelo basado en el ahorro, la eficiencia y las renovables. Hoy participa en una jornada sobre la energía fotovoltaica en la Escuela Politécnica de Ingeniería, que empieza a las 16.00 horas.

- ¿Es suficiente la producción actual de energía con renovables?

-Vamos avanzando: a nivel mundial casi un 80 por ciento de toda la energía que consumimos tiene origen fósil, y aunque estamos ganando terreno año a año, sobre todo en los últimos cinco años en los que los costes de las renovables son supercompetitivos con respecto a cualquier fuente fósil, el mundo desgraciadamente sigue siendo fósil en energía y también en pensamiento.

- Hablamos de una coexistencia...

-Obviamente. La máxima demanda de petróleo está prevista para dentro de un par de años. A nivel relativo cada año las energías fósiles pierden medio punto, y poco a poco se va a ir acelerando, pero está claro que nos queda muchísimo trecho por recorrer.

- ¿Ya vamos tarde?

-Nunca se llega tarde. En España hemos perdido muchísimo tiempo porque aunque parezca mentira somos el único país del mundo que en el 2010 declaró una moratoria a las renovables, lo que es alucinante. Pero independientemente de ello el esfuerzo tecnológico industrial de los últimos cinco años, lo que en estos momentos sabemos es que la forma más barata con creces de producción de electricidad es con eólica y con fotovoltaica. Hemos perdido tiempo y hemos cerrado muchas industrias o las hemos tenido que vender, pero de ahí a pensar que todo está perdido... yo creo que hay que ser optimistas , sobre todo por cómo va evolucionando. El sector renovable a nivel mundial sigue creciendo todos los años. Y en España el año pasado se instalaron más de 7.000 megavatios de energías renovables. Yo creo que vamos tarde, pero no está todo perdido. Hasta que no pite el árbitro todo es válido.

- ¿Hacia dónde deberá ir la regulación?

-Todos estamos esperando que se apruebe la ley de cambio climático de la que el Gobierno ha lanzado un borrador, y la regulación actual debería ir a una reforma bastante profunda del sector eléctrico en primer lugar, porque no está funcionando con criterios de transparencia ni de lógica y de racionalidad. No pagamos la electricidad por el uso que hacemos, sino por la rentabilidad de los activos. En segundo lugar necesitamos un cambio en la política fiscal, de manera que grave aquello que no queremos apoyar, como el consumo de combustibles, y que desgrave lo que queremos apoyar: la eficiencia y las renovables. Y por último, algo muy importante es cambiar la ley de Bases de Régimen Local para que las ciudades asuman el papel que sin legislación están asumiendo. Más del 80 por ciento de la población española vive en ciudades de más de 10.000 habitantes y necesitamos que las ciudades sean el motor y no el freno que en estos momentos son a nivel regulatorio. Y que no lo son a nivel real.

- ¿Qué quiere decir?

-Si hablamos de pobreza energética, los servicios sociales municipales están asumiendo un papel que por ley otros tendrían que asumir. Los ayuntamientos han sido los primeros en favorecer el autoconsumo, incluso cuando perdían dinero. Todo esto que las ciudades están asumiendo por su cuenta tiene que estar absolutamente regulado.

- Eólica o fotovoltaica, ¿cuál será la más pujante?

-Uno de los grandes progresos de la energía eólica en los últimos años ha sido el tirón de la fotovoltaica, porque compiten en muchas subastas. De hecho, si analizamos la potencia instalada el año pasado la fotovoltaica dobló a la eólica: de 122 gigavatios a 70 que tuvo la eólica. La fotovoltaica a su vez tiene una componente que no tiene la eólica: nos la podemos instalar todos en casa.

- ¿Ya está en marcha la generación masiva en los domicilios?

-La legislación es de abril del año pasado y hemos tenido casi siete años de parón con el PP. Este año se han instalado casi 500 megavatios en autoconsumo. Con una legislación que además no tiene toda la regulación dada todavía; tenemos un real decreto pero todo el engrase de la operativa administrativa en ayuntamientos, en tramitación, en el pago de excedentes, no se ha producido. A pesar de todo ello el año pasado multiplicamos por más de dos la potencia instalada en el 2018. Tras varios años de "persecución", está claro que el autoconsumo se va a convertir en un auténtico boom no sólo a nivel de inversión sino también en la creación de valor y de empleo. Y además, se trata de empleo en pequeñas y medianas empresas, absolutamente diversificado en esta España vacía y a la que tanto tenemos que echar una mano.

- ¿Qué nuevos perfiles laborales demanda el cambio de modelo energético?

-Tanto a nivel de ingeniería, y especialmente a nivel de Formación Profesional, es una salida muy importante. Estamos hablando de instalaciones de pequeño tamaño, de logística, de digitalización, domótica... Es un empleo mucho más tecnológico pero no de tan alta cualificación. Vamos a llegar a un modelo de empleo absolutamente distribuido y que favorezca especialmente a la FP ya las titulaciones muy relacionadas con la energía.

- ¿Serán suficientes las ayudas que se prevén desde Europa para las regiones más afectadas por la transición energética? ¿Qué futuro espera a comunidades como Asturias?

-A mí sobre todo me gustaría que las ayudas estuvieran bien aplicadas. Yo soy aragonés, y sé que muchos de los fondos que han llegado a Teruel han ido a fomentar iniciativas que no tienen futuro. Lo bueno de las renovables es que son diversificadas a nivel territorial, y una región como Asturias el aprovechamiento de esta energía con cabeza, cuidando el patrimonio natural, tendrá a su disposición una fuente de ingresos y de creación de valor importante. Se trata de aprovechar lo mucho que tenemos, y cuando hablamos de la transición que tendrán que afrontar sectores como la minería, me gustaría ahondar en la transición energética intergeneracional: no les podemos dejar a quienes vengan después un planeta como se lo estamos dejando, tanto a nivel de emisiones como a nivel de partículas o pérdida de la biodiversidad. Las oportunidades son todas, lo que hay que hacer es mirar hacia el futuro en vez de tratar de preservar un pasado que ya no existe.

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