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Los Madrigal, un "Oscar" de balcón

Una familia de La Arena triunfa con sus vídeos caseros y sus disfraces en la ventana, con un público fiel que les sugiere ideas

Irene Corbato, Richard Madrigal y Martín y Germán, vestidos de cocineros

Irene Corbato, Richard Madrigal y Martín y Germán, vestidos de cocineros

El confinamiento se ha convertido en el hogar de los Madrigal en todo un "show", que los sábados organizan una completa pasarela de disfraces que mantiene en vilo a sus muchos seguidores. "Hay que tomárselo con humor, pero sobre todo hay que entretener a los pequeños", explica Irene Corbato, la

Cuando un vecino del bloque empezó a animar los vermús de los sábados, con música y propuestas de canciones, enseguida empezó a surgir la idea de poder hacer fiestas temáticas. Los Madrigal ni se lo pensaron: "Ya nos hemos vestido de ibicencos, de cocineros para la fiesta de Antroxu, y este fin de semana toca fiesta musical de los años 60". Cualquier cosa sirve, porque de lo que se trata es de echarle imaginación y de llevar el encierro lo mejor posible. "Para Carnaval nos habíamos vestido de chefs así que lo reutilizamos, y lo demás, con cosas que hay por casa", señalan.

Sus fotos han hecho furor en los grupos de Whatsapp con amigos de la pandilla y familiares, pero lo que más fama les ha dado son los vídeos. "Con los niños llevamos una rutina estricta a diario: nos levantamos a las siete y media, nos vestimos para ir al cole, nada de pijamas, y a las nueve cada uno ya está en su puesto, teletrabajando y con las tareas del cole hasta las dos, así que las tardes son más lúdicas y decidimos hacer algún vídeo para hacer reír a la familia", cuenta Irene.

Tienen "hits" como ET, unos sanfermines caseros, una parodia de los Juegos Olímpicos en versión casera, sesiones de magia y hasta una canción vestidos de Lacasitos para recordar a todos: "Quédate en casita". Los vídeos, casi una docena y en los que participan los cuatro, han corrido como la pólvora de móvil en móvil y ahora el respetable empieza incluso a hacer peticiones a la familia. "Hemos tenido que bajar el ritmo, aunque apenas duran un minuto son laboriosos y hay que preparar muchas cosas", reconoce la mamá artista, porque "solo son una diversión y tenemos que trabajar", bromea. El mundo del arte, que se les ha colado por el teléfono.

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