24 de junio de 2020
24.06.2020
La Nueva España

Clamor vecinal por el exceso de velocidad en la carretera del Infanzón: "Es infernal"

"Las multas no valen, hacen falta más medidas porque hay miedo", denuncian los residentes

24.06.2020 | 01:20
Un vehículo, pasando ayer por la carretera del Piles al Infanzón a una velocidad permitida a la altura del local La Cuchara de Mario.

Los cien conductores sancionados el fin de semana por quebrantar las normas de seguridad vial a su paso por la carretera del Piles al Infanzón han vuelto a reabrir el debate por el que los vecinos y hosteleros de la zona llevan años peregrinando en el desierto. "Las multas no son suficientes y nosotros tenemos que estar con cien ojos porque bajan a una velocidad muy grande", describe Soledad Lafuente, presidenta de la asociación de vecinos de Somió. "Las motos y los coches van como aviones, esto es infernal y tenemos miedo", añade su homóloga en La Providencia, Cristina Menéndez, abierta a "cualquier tipo de medida que frene esto".

Las quejas vecinales, y también de hosteleros, llevan tiempo encima de la mesa, más aún desde 2007 que la carretera pasó a ser competencia municipal. Los controles de la Policía Local son frecuentes, y de hecho cada fin de semana son muchas las multas que se imponen. "Siempre que llamamos es cierto que vienen al momento", asegura Alexandra de la Fuente, presidenta de la asociación "Fontevilla", de Cabueñes. "Es un problema recurrente, porque cada cierto tiempo se oye el ruido que hacen y es un horror, pero ya no solo en la carretera, también en caminos más 'estrechinos' por los que la gente pasea y los niños juegan; llevamos ya mucho tiempo buscando una solución", añade De la Fuente.

Las ideas que se ponen encima de la mesa son varias, pero tal y como recuerda Soledad Lafuente "no es la primera vez que las pedimos ni que se registran las quejas por la vía administrativa correspondiente". A la vista de que las multas económicas no dan resultado "ni les afecta", la apuesta de los vecinos pasa por "poner badenes, pasos de cebra o semáforos que ayuden a pacificar el tráfico", recomienda Lafuente.

Este problema, "que ni es de ahora ni es algo puntual", recuerdan de nuevo desde Somió, también podría solventarse "con más radares ocultos", como propone por su parte Cristina Menéndez. "Badenes ya los hay, pero no sé qué hacen que no surten efecto, muchas veces acaban en las propiedades al dar la curva chocando contra paredones y contra los cierres de las casas", denuncia, consciente en carne propia.

Los ruidos que generan "son ya una costumbre". "Ahora al mediodía es común que pasen una tanda de tres o cuatro coches muy seguidos que van a toda velocidad, infernal, porque deben creer que a esa hora no hay policías ni controles", desvela Cristina Menéndez.

"Aunque vayas por la acera da miedo porque van como locos", describe Soledad Lafuente. Uno de los grandes problemas que percibe es para los vecinos que tienen que coger el autobús. "Cuando quieres ir al bus es muy difícil, tienes que estar muy atento para poder pasar sin peligro", señala.

El problema no solo llega a los vecinos de la zona, también a los establecimientos de hostelería que se encuentran en la carretera del Piles al Infanzón. Uno de ellos es La cuchara de Mario, que tienen terraza en el interior y el ruido constante de los coches y motos al bajar "molesta notablemente a los clientes", aseguran desde el restaurante. También, al contar con terraza, supone un riesgo por si de la velocidad alguno de los conductores puede sufrir un accidente. Todos vuelven ahora con sus reivindicaciones, más allá de las multas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Farmacias de guardia

Farmacias de guardia en Gijón

Farmacias en Gijón

Todas las farmacias de guardia hoy en Gijón

Farmacias de guardia en Asturias

Farmacias en Asturias

Consulta las farmacias de guardia hoy en tu localidad