El grupo municipal de Ciudadanos exige garantías para que no se cobre el IBI diferenciado este año -conocido como "IBI para ricos- y que afecta especialmente a los hosteleros, hoteles y locales comerciales, así como al recinto ferial. El concejal Rubén Pérez Carcedo lamenta "el lío jurídico" que existe para poder no cobrar ese impuesto. "Se han elaborado cuatro informes por distintos servicios municipales que contienen elementos contradictorios entre sí", indica el edil. "Hay alguno que incluso llega a cuestionar que no se pueda dejar de cobrar la irretroactividad de las normas tributarias", explica.

Por esa razón, Ciudadanos reclamará a la concejala de Hacienda, Marina Pineda, en la próxima comisión del ramo que se celebrará el próximo miércoles garantías de que efectivamente ese impuesto no llegue a cobrarse. "La concejala de Hacienda tiene que explicarnos cómo piensa salir de este embrollo jurídico y asegurarnos que no se va cobrar ese impuesto este año", afirma Pérez Carcedo, que añade que "los caprichos de este gobierno local no pueden lastrar la reactivación de económica de Gijón".

A juicio de Ciudadanos, el IBI diferenciado nunca tendría que haberse implantado en la ciudad. "Por mucho que trataron de vendernos que era un impuesto para ricos, la realidad es que es un impuesto que grava la actividad económica de determinados sectores", afirma Pérez Carcedo. "Pero es que además en Gijón se ha implantado en el peor momento porque afecta a hoteles, establecimientos hosteleros y comerciales que están muy afectados por la actual crisis", prosiguió el edil del partido naranja. "Es de justicia que no se les cobre, pero, a la vista de los nuevos informes, el gobierno loca tiene dificultades para encontrar la forma jurídica de poder hacerlo con todas las garantías", asevera el concejal, quien recuerda que el impuesto también afecta al recinto ferial. Todo ello en "un momento muy complicado para la Cámara de Comercio por la supresión de la Feria de Muestras". Por tanto, Ciudadanos va más allá y pedirá que se suprima de manera definitiva el IBI diferenciado porque se implantó "por una mera cuestión ideológica y es un impuesto poco efectivo".