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Cabueñes estudia llevar a Jove su Unidad de Desintoxicación para liberar espacios

El servicio ha ido acumulando lista de espera sin que ningún hospital dé el paso para asumirlo

Una cama para pacientes críticos en Cabueñes. JULIÁN RUS

La atención de enfermos que necesitan someterse a una desintoxicación hospitalaria es ahora la patata caliente de la sanidad gijonesa. El personal de Cabueñes, que asume actualmente el servicio, ya da por hecho que la unidad se saldrá de su edificio para liberar espacios en caso de nuevos rebrotes. Creen que, por la capacidad de dar una asistencia psiquiátrica, los encargados deberían de ser los facultativos de Jove, que ya tuvo la unidad hace años, pero estos hasta ahora tampoco han accedido a ello. Cruz Roja también se había desecho del servicio. "Nadie quiere esa unidad y la cosa está parada desde el confinamiento. Hay cada vez más lista de espera", aseguran desde Cabueñes.

La falta de una apuesta firme desde Salud por reavivar la atención de este tipo de pacientes hace que ningún hospital asturiano haya asumido, al menos desde la red pública, una gestión seria de estas unidades. Las dos que hay en la región, en Cabueñes y en el CabueñesHUCA haciendo crecer la lista de espera. La demora resulta especialmente perjudicial para este tipo de enfermos, porque para acceder a recursos de rehabilitación suelen tener que presentar un informe que les garantice que están "limpios", y en los casos de adicciones graves el proceso exige una estrecha vigilancia sanitaria. En Gijón, la única otra unidad de este estilo está en el Sanatorio Covadonga, de la red privada.

La unidad de Cabueñes se instaló en el hospital de referencia de la ciudad hace una décadas y después de haber pasado tanto por Jove como por Cruz Roja. Ya en este traslado, perdió dos de las cuatro camas que tenía originalmente. En estos últimos años su gestión depende del servicio de Medicina Interna y ha provocado no pocos enfrentamientos entre el personal, que entiende que una atención de este estilo exige de la presencia constante de expertos psiquiatría. "Con la pandemia se desmanteló y no tiene pinta de que la vayan a abrir otra vez. Lo último que se comentó fue que la mandarían otra vez a Jove, pero eso habría que pagarlo y es estar dándole vueltas a una unidad muy sensible", razonan desde el hospital, que alertan de que, de no solucionarse pronto, la unidad acarreará una lista de espera "imposible de asumir" con solo dos camas.

Desde el entorno sindical aclaran que "en junio la opción principal era mandar la unidad a Jove y lo ideal sería hacerlo antes de que vuelvan a subir los ingresos en Interna", pero Jove, si siguen aumentando los brotes, también tendría que liberar plantas de sospechas.

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