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Microalgas para mejorar las depuradoras

La empresa Neoalgae planteará a la EMA hacer una prueba piloto para el tratamiento de las aguas residuales con tres especies

Garrafas donde se reproducen las algas antes de llegar a los tanques.

Garrafas donde se reproducen las algas antes de llegar a los tanques. Á. G.

Depuradoras de aguas residuales en ayuntamientos del sur de España están utilizando microalgas para completar el proceso de saneamiento. Es una vía de negocio que también va a impulsar la empresa gijonesa Neoalgae, que propondrá a la Empresa Municipal de Aguas de Gijón (EMA), hacer una prueba piloto, para afinar una tecnología que luego podría implementarse en cualquier depuradora de España.

Neoalgae ya está desarrollando proyectos para el tratamiento de purines con microalgas, destinando estas últimas a alimento para peces. También está desarrollando un proyecto piloto con Cogersa y con TSK para depurar los lixiviados del vertedero de Serín con microalgas.

En cuanto a su uso en depuradoras, las microalgas permiten tanto eliminar los nutrientes de las aguas residuales -que son, entre otras, una de las causas de la proliferación de cianobacterias en el río Piles- como para eliminar los metales pesados y elementos químicos nocivos de las aguas que se usan en procesos industriales.

Las microalgas tienen encaje en una depuradora en lo que se denomina proceso terciario de depuración. El primario son los desbastes y el secundario el uso de bacterias para digerir los compuestos orgánicos de las aguas residuales. Las microalgas podrían ir a continuación para comerse los desechos de esas bacterias, que son el nitrógeno y el fósforo y sus compuestos. Además de detraer estos elementos químicos del agua, las microalgas también eliminan los molestos olores de las depuradoras, explican los directivos de Neoalgae, Ignacio Albert y Fidel Delgado.

Un punto más a su favor es que las microalgas, como todos los vegetales, generan oxígeno al hacer la fotosíntesis y el principal consumo energético de una depuradora tiene precisamente que ver con la oxigenación del reactor secundario, en el que están las bacterias. Los directivos y socios de Neoalgae señalan que esa factura energética se podría reducir en gran medida utilizando el oxígeno que generen las microalgas.

La tecnología la van a desarrollar utilizando tres tipos de algas; chlorella, spirulina y acutodesmus. Para implantarla a escala en cualquiera de las depuradoras que ya existen en Asturias o en las que se construyan sólo es necesario el espacio suficiente para tratar el volumen de agua que se requiera en cada caso.

Se trata de una fórmula que puede tener un futuro prometedor especialmente en pequeños municipios y en zonas de actividad ganadera. Actualmente Neoalgae está desarrollando un proyecto con purines procedentes del ganado porcino, pero puede ser perfectamente extrapolable a las numerosas ganaderías de vacuno que hay en Asturias y a las de caprino.

Las masa de microalgas que crece durante la depuración del agua se extrae luego mediante centrifugado y se puede usar como fertilizante. Este uso, pero con las algas de arribazón que llegan a las playas, ya lo está investigando Neoalgae de la mano del Ayuntamiento de Gijón.

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