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Principio de acuerdo para el ERE de Vauste al reducir la empresa a 60 los despidos

La compañía pacta con la mayoría del comité incluir en una bolsa de empleo por cinco años a 55 de los trabajadores que dejarán la fábrica

La dirección de Vauste Spain (antigua fábrica de amortiguadores de Tenneco en el alto de Pumarín) y la mayoría del comité de empresa alcanzaron ayer un principio de acuerdo sobre la regulación de empleo en la empresa, después de que la compañía haya rebajado en una cuarta parte el número de despidos que planteó al inicio del periodo de consultas del ERE. Vauste planteaba inicialmente echar a 80 de sus 130 trabajadores. Tras la negociación, los que se irán a la calle serán 60, mientras el resto entrará en una regulación temporal de empleo.

La empresa tiene actualmente a toda su plantilla incluida en un expediente de regulación temporal de empleo. La propuesta de la compañía inicialmente había sido prolongar el ERTE para los trabajadores que mantenga en plantilla hasta el 31 de agosto del próximo año, si bien tras un acuerdo alcanzado hace unos días con la parte social se decidió que ese ERTE se prolongue hasta el 31 de marzo, tiempo en el que se sabrá si la empresa tiene o no viabilidad, en función de que consiga nueva carga de trabajo con las negociaciones que tiene en marcha con distintos potenciales clientes.

Los despidos se harán con la indemnización mínima de 20 días por año trabajado con un máximo de una anualidad, si bien la empresa ha accedido a abonar un complemento de 2.000 euros a cada uno de los cinco empleados que ya han expresado su disposición a abandonar la compañía.

Para los otros 55 que se van a ir a la calle, el preacuerdo contempla su inclusión en una bolsa de empleo durante cinco años, que les daría prioridad para retornar a la empresa en el caso de que esta aumentara su plantilla en ese periodo. Las cuestiones relativas a las cifras de empleo que va a conservar la empresa, que está en concurso de acreedores, se dejaron para el final de las negociaciones, que comenzaron el pasado 9 de septiembre. La empresa ya se había mostrado dispuesta a flexibilizar su planteamiento inicial y cuenta con poder levantar este mes el concurso de acreedores en el que entró el pasado 12 de junio con un pasivo de 8,41 millones de euros.

El principio de acuerdo alcanzado ayer con la mayoría del comité de empresa no es aún firme, dado que previamente debe ser ratificado por las respectivas asambleas de afiliados de cada sindicato, que firmará o no en función del resultado de esas votaciones.

La decisión de negociar la conservación del mayor número de puestos de trabajo posibles, asumiendo que habrá despidos, la adoptaron USO, CC OO y UGT, tras una asamblea conjunta que tuvieron con sus afiliados, con anterioridad al inicio del periodo de consultas. En esa asamblea se planteó la disyuntiva de intentar reducir el número de despidos o ir a por el todo o nada. CSI defiende que pueden mantenerse todo el empleo consiguiendo una inyección de capital en la compañía gijonesa.

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