El gijonés Adriano Sánchez García, popular relaciones públicas del Oasis y el Jardín hace años y exjugador de baloncesto, falleció ayer a los 63 años víctima del cáncer dejando un profundo pesar entre sus familiares y la multitud de amigos que con su carácter "humilde, honesto, alegre y sencillo" logró reunir a lo largo de su vida. "Peleó hasta el final, se va con la cabeza alta y espero que quede el recuerdo de una persona que siempre quiso la felicidad de todo el mundo, de los que eran sus amigos y de los que no conocía", valora su hijo, Alejandro Sánchez. El funeral tendrá lugar hoy lunes, a las seis de la tarde, en la iglesia parroquia de San Antonio de Padua, de los padres Capuchinos.

Adriano Sánchez, relata su hijo, comenzó en la Inmaculada con el baloncesto y llegó a fichar por el Real Madrid, "pero no quiso ir porque prefería seguir viviendo en Gijón". Fue su ciudad natal un lugar donde disfrutó hasta hace poco del deporte, del inicio de la noche gijonesa, "la de antes, de gente guapa", de sus paseos en Vespa y del lavadero de Deva, la parroquia de sus amores que es punto de encuentro familiar. Y también de sus baños en el Cantábrico desde el Club de Regatas, donde alternaba una cariñosa, divertida y amena conversación con algo de ejercicio para mantener el tipo. "Siempre estaba animando a la gente, saludaba muy alegre, llamándote 'campeón' o algo similar", recuerda su hijo. Muchos gijoneses son testigos de ello.