El proceso de peatonalización de la avenida del Molinón y parte del entorno del estadio de fútbol sigue la estela de otras actuaciones impulsadas por el gobierno local de Ana González para ampliar los espacios de uso del peatón en detrimento del coche que han generado rechazo político y social. La peatonalización del Muro es el máximo exponente.

Una actuación táctica de la que Aurelio Martín, edil de Movilidad y Medio Ambiente, se siente orgulloso porque “la aceptación es masiva, yo mismo estoy sorprendido”. “Solo se necesitan más de 16 grados de temperatura y que no llueva para que el cascayu se convierta en una de las zonas preferidas de los gijoneses. Su aceptación es una evidencia incontestable”, afirma.

Martín defendió la idoneidad de esta actuación. “Más con la situación que tenemos, sobre todo en Gijón, y en una de las zonas de mayor densidad de población de la ciudad”, explicó en referencia al duro impacto de la segunda ola del covid-19.

Críticas de Foro

Foro, muy critico el plan del Muro, criticaba ayer también a través de Pelayo Barcia los planes peatonalizadores en El Molinón y la pérdida de aparcamientos. El estudio completo se presenta en la próxima comisión de Movilidad, donde también va un borrador de la instrucción para regular la instalación de reductores de velocidad en la ciudad.