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Presidente del Partido Popular en Gijón

Mariano Marín Albi: “Llegué a presidente del PP de Gijón por un congreso y me gustaría irme por otro”

“Ni cherinistas ni malladistas, hay que dejarse de personalismos y cuitas internas y trabajar por el objetivo común de echar al socialismo de Asturias”

Mariano Marín Albi, en su despacho de abogado en Gijón.

Mariano Marín Albi, en su despacho de abogado en Gijón. Juan Plaza

El abogado Mariano Marín Albi (Gijón, 1961), exconcejal y exdelegado del Gobierno en Asturias, ha vuelto a poner en marcha la maquinaria del Partido Popular como presidente local tras más de un año en el que muchos afiliados denunciaban la falta de actividad y la desconexión con el grupo municipal,

–¿El PP de Gijón ha vuelto a la actividad?

–Debo dejar claro que ha sido un año distinto, complicado, por el covid, el estado de alarma y el confinamiento. A eso se ha sumado la falta de dirección regional, que ha afectado a todas las juntas locales, no solo a la de Gijón. Eso sí, pese a las circunstancias actuales ha habido reuniones telemáticas y atención telefónica a los afiliados, nos volcamos en las elecciones generales con interventores y apoderados y hemos salido a la calle, apoyando la ley antiocupación del PP, por ejemplo. No ha habido ausencia total de actividad como muchos se empeñan en hacer creer. Ahora se abre una nueva etapa.

–¿En qué consistirá?

–Vamos a relanzar la actividad e implementar la coordinación entre partido y grupo municipal. Una de las medidas que se llevarán a cabo es poner en marcha una comisión paritaria cuyo objetivo es perfilar la respuesta que se dé a los asuntos de la ciudad. También retomaremos los comités de dirección, en los que estarán invitados los tres ediles y ahí se perfilará el desarrollo de la semana, en lo que tiene que ver con notas y ruedas de prensa, reuniones con asociaciones… Ahora bien, teniendo en cuenta los problemas actuales de reunión presencial, tendremos que recurrir a las videoconferencias.

–¿Por qué no se hicieron esas videoconferencias durante este último año?

–Era una situación complicada. Estábamos sin dirección regional y en ese momento lo más adecuado es lo que se hizo. Ahora hay que mirar al futuro y pensar lo que vamos a hacer, que es relanzar la actividad. Y se va a notar.

–Otras juntas locales de Asturias sí se reunieron en este año.

–Lo que sé es que el “impasse” del que estamos hablando afectó a todo, afectó a Gijón, y en ese momento hicimos lo que era conveniente.

–¿Qué papel tendrá el afiliado?

–Cuando la sede esté como tiene que ser podremos relanzar las comisiones de estudio para que participen los afiliados. Cualquiera que tenga una idea o que pueda ofrecer algo en Cultura, Deporte, Hacienda, Educación… lo que sea, tendrá las puertas abiertas para hacerlo. En esas reuniones también estarán los concejales y de ahí saldrán muchas iniciativas para llevar a Pleno.

–¿Hasta ahora, iban por libre los concejales?

–No, no. Esa sensación que se ha dado por ahí no es cierta. Ni mucho menos. Ha habido una relación fluida entre el presidente y el portavoz del partido, con contacto estrecho casi a diario. Los concejales están representando bien lo que es el PP de Gijón. Todo esto está coordinado, no hay desconexión. Hay un trabajo común.

–¿Ya hay buena relación con Asenjo, portavoz municipal?

–Las relaciones son cordiales, fluidas. Los dos sabemos cuál es el objetivo: convertir al PP en el partido preferido por los gijoneses.

–¿Qué queda de aquella etapa hostil en la que hasta envió una carta a los afiliados cuestionando que Asenjo no era de Gijón?

–Está superado. Son tiempos pasados, y lo pasado, pasado está. Fue un momento puntual que no se ha vuelto a repetir y que jamás se volverá a repetir.

–¿La sede funciona ahora que han vuelto a pasar dinero desde el grupo municipal?

–Está de revista. Si no hubiera las limitaciones de la pandemia estaría operativa y llena de personas trabajando. Está atendida y todo planificado para funcionar. Tengo que agradecer el interés y la labor de Nuevas Generaciones.

–¿Es viable económicamente mantener la sede en Álvarez Garaya?

–Totalmente viable.

–Muchos afiliados se han ido del partido en los últimos años. Primero a Foro, luego a Ciudadanos y ahora a Vox. ¿Tiene alguna idea para hacerles volver?

–Es un fenómeno que ha pasado en toda España, pero, como dijo Pablo Casado, el PP debe ser la casa común del centroderecha. Somos la opción seria y rigurosa para ser la amalgama de la derecha. Tenemos unos principios muy claros desde hace tiempo que no tienen otros partidos, como son la defensa del Estado de derecho, la igualdad, la familia, la unidad nacional… A partir de ahí, ya se puede construir y generar que venga más gente a nosotros. Ser casa común y referente del centroderecha en Gijón es el objetivo.

–¿Eso implica una gran coalición electoral como la que hace poco anunció Asenjo que estaba intentando liderar?

–Falta tanto hasta 2023 y pueden pasar tantas cosas que yo no creo que debamos llegar a esos extremos tan pronto.

–¿Qué le parece su nueva presidenta, Teresa Mallada?

–Tal y como hice tras su nombramiento, reitero la felicitación y le deseo todo el éxito en el objetivo común de hacer que el socialismo desaparezca de Asturias, porque han dejado arruinada la región. Deseo que logremos ese objetivo y le digo que Teresa Mallada puede contar con el trabajo leal, serio y constructivo de la junta local de Gijón. Colaboremos al máximo.

–¿Es Mallada la mejor opción para que, como usted dice, Asturias salga de esa ruina?

–Desde luego. Teresa Mallada junto a todo el equipo del PP, que la va a arropar sin fisuras ni dudas.

–¿Cómo valora la etapa de Mercedes Fernández, que apostó por usted para presidir el partido en Gijón y como delegado del Gobierno en Asturias?

–Todo el mundo sabe la buena relación que nos une. Ha sido una buena presidenta y deja un legado de un partido serio y riguroso. Ella ha sentado esas bases. No me cabe duda de que Mallada dejará también un legado positivo.

–¿Ya no hay cherinistas y malladistas en el PP de Asturias?

–No. Estamos aquí para trabajar por un objetivo. Debemos olvidarnos de personalismos y cuitas internas que solo sirven para perder el tiempo como siempre he defendido. Hay que ir al trabajo.

–¿Qué tal con Pablo González, secretario general del partido en Gijón, exconcejal y diputado ahora en la Junta del Principado?

–Tampoco hubo nunca mala relación con él. Ahora Pablo está más centrado en su labor como diputado y como portavoz, y por eso entiendo que tiene que dedicar ahí casi todo su tiempo.

–El congreso en Gijón debería haberse convocado hace veinte meses. ¿Lo tiene en mente?

–La convocatoria del congreso local no depende de mí. Pero creo que Mallada ha comentado que no es tiempo de congresos. Yo siempre he dicho que me siento orgulloso de haber llegado aquí por medio de un congreso, y también digo que me gustaría que el día que me toque marchar de la presidencia del PP de Gijón sea también por un congreso.

–¿Se presentará a ese congreso?

–No hay nada a la vista.

–¿Pero tiene fuerzas para seguir de presidente local?

–Sí. Siempre he estado y estaré al servicio del partido. Y seguiré en lo que sea.

–¿Qué Gijón quiere el PP?

–Un Gijón dinámico, atractivo en todos los ámbitos. Llevo años apreciando resignación y tristeza. Tenemos que volver a nuestros principios, con libertad de empresa, reducir la burocracia, facilitar la apertura de comercio. Debemos crear una estructura administrativa que sea colaboradora con el ciudadano y los emprendedores, sin que ponga trabas. Y no podemos abrasar a la gente con tasas e impuestos.

–¿Cómo valora la gestión de la alcaldesa, Ana González?

–Es una alcaldesa que desconocía las necesidades de Gijón y ha llegado sin humildad, de forma sectaria. Los consensos consolidados los ha reventado y dinamitado, como el plan de vías, el albergue de peregrinos o Tabacalera. También está lo que se hace sin pensar, como el destrozo del Muro o las peatonalizaciones sin sentido que, como pasa en Ruiz Gómez, no sabes muy bien de qué se trata. Ana González no quiere llegar a consensos. Y el resultado ya lo hemos visto, que la Alcaldesa no se atreve a presentar un presupuesto. No tiene criterio porque no sabe qué quiere para su ciudad. Con el PSOE y Ana González, el futuro no pinta bien.

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