"Hoy se me ha caído el alma a los pies. No os imagináis la escena...un matrimonio octogenario cogidos de la mano, vestidos con EPI, entrando en una planta COVID para despedirse de su hijo fallecido, al q no veían desde hacía días, terrible". Así resumía hace días el médico gijonés José Carlos Fernández la situación que tuvo que vivir durante su jornada laboral en el hospital de Cabueñes.

Fernández explicó a través de su cuenta de Twitter que "detrás de cada muerto por Covid 19 hay una historia: una persona que muere en soledad, una familia que no puede despedirse de su ser querido...Tomemos conciencia y pensemos en los demás", exigió el facultativo. "No es lo mismo una estadística, un número de fallecidos, que poner cara a ese fallecido o a esa familia q sufre el drama. Sin poder despedirse o simplemente cogerse de la mano", sentenció.