El uso de drones para medir durante un año el nivel de arena de la playa de San Lorenzo, como adelantó ayer LA NUEVA ESPAÑA, es “una buena idea” de cara a agilizar unas labores que hasta ahora exigían de tediosos trabajos topográficos, pero su utilidad de cara a hallar novedades “parece bastante dudosa”, según los geólogos. A juicio de los estudiosos del arenal, el estado de la playa “es bien sabido” y sobre ella se han escrito “estudios de sobra” que avalan que los movimientos de arena, si bien es cierto que son bruscos, también son “naturales” y llevan sucediéndose desde hace décadas. Los vecinos, por su parte, aprovechan esta nueva iniciativa municipal para recordar la necesidad de impulsar un organismo similar al Observatorio de la Playa, suprimido recientemente.

Explica José Antonio Sáenz de Santamaría, presidente del Colegio de Geólogos, que el uso de drones es una idea adecuada porque agiliza el trabajo. “Es mejor que la topografía, van a poder medir de forma más ágil y ver cómo funcionan las mareas y las corrientes. Será el mismo trabajo, pero en menos tiempo. Es una herramienta que cada vez se usa más a menudo”, explica, aunque espera que este plan no resucite un debate que considera superado: la supuesta falta de arena en la playa. “A mi juicio, volver a plantear un relleno artificial de arena sería un error. La playa es un ser vivo y tenemos que respetar al mar, que es quien decide mover y devolver la arena de unas playas a otras. Es cíclico, a veces la quita y a veces te la pone. Sería antiecológico meter ahí otro tipo de arena solo por estética. El daño ambiental es importante”, advierte. También Germán Flor Blanco, uno de los mayores expertos del arenal, recuerda que “de la playa de San Lorenzo ya hay fotografías de hace décadas que demuestra que hay épocas de muy poca arena y otras de abundancia”. “La ciudad se comió en su día 500 metros de playa. Donde está el paseo y la carretera tendría que haber dunas y playas. Es lo que hay. Esos cambios de arena van a seguir pasando y no es preocupante”, asevera.

Desde el entorno vecinal, por último, Manuel Cañete, presidente de la Federación de Vecinos de la zona urbana (FAV), aprovecha para recordar que el debate del estado de la playa “es un debate con muchos años de historia” y que, sin embargo, el gobierno local “se cargó el Observatorio” sin crear en su lugar ningún organismo similar. “Merecía la pena mantener alguna entidad similar. El estado de nuestra playa, con tantos proyectos pendientes como el entorno de Piles y la depuradora, merece un estudios serios”, concreta.