Entre dos y cinco meses necesitaría el Ayuntamiento para hacer efectivo su plan de reactivación del consumo a través de la distribución de bonos de descuento. Y eso si el proyecto consigue salir adelante en la mesa de concertación social donde se está negociando en estos momentos sin grandes apoyos entre la patronal y los sindicatos. Esta horquilla temporal la dio ayer el edil de Promoción Económica, el socialista Santos Tejón, en respuesta a una pregunta en comisión de Ciudadanos.

El hecho de que los bonos no vayan a estar operativos hasta el primer trimestre del año que viene y las dudas sobre como se gestionarían para alcanzar a la gran mayoría de los hosteleros y comerciantes hace que la oposición vea también con reticencias la iniciativa del equipo de gobierno, que hace suyas iniciativas similares de La Coruña y Bilbao. La reivindicación de Ciudadanos y Foro es poner ya sobre la mesa ayudas directas ante la situación de cierre de los locales. En este sentido, Tejón explicó que por ahora no hay intención de ir más allá de las ayudas a la reapertura de negocios e incorporación de trabajadores en ERTE ya convocadas con una dotación de cinco millones.

“Comerciantes y hosteleros necesitan ser ayudados ya, por eso, con independencia de otras medidas que se puedan poner en marcha, pedimos al gobierno que se deje de marear la perdiz con anuncios de medidas vagas y muy poco elaboradas, que además parecen no despertar gran entusiasmo entre los sectores afectados, y actúe de una vez”, explica Rubén Pérez Carcedo, de Ciudadanos. Desde Foro, Pelayo Barcia denuncia “la falta de diligencia del equipo de gobierno” con las ayudas a esos sectores y les critica que ni siquiera se plantee la puesta en marcha de “una ayuda urgente con el dinero no ejecutado de la convocatoria de junio”.