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“Las luces nos dan vida, que falta nos hace”, celebra el pequeño comercio

Las ofertas del Black Friday y los ornamentos iluminados animan las compras en las tiendas de toda la vida, que “si mueren muere la ciudad”

Por la izquierda, Gema Tuya y Cecilia Collada entregan su compra a Noemí Álvarez y Jorge Díaz en la tienda de moda Fly ayer por la tarde. | Juan Plaza

Por la izquierda, Gema Tuya y Cecilia Collada entregan su compra a Noemí Álvarez y Jorge Díaz en la tienda de moda Fly ayer por la tarde. | Juan Plaza

Calles repletas de gente, atascos en el centro y escaparates relucientes y plagados de ofertas. El encendido navideño animó al pequeño comercio gijonés, que volvió a la actividad el pasado miércoles tras el cierre decretado por el Principado para frenar la segunda ola de contagios de coronavirus. Los pequeños empresarios

Calles repletas de gente, atascos en el centro y escaparates relucientes y plagados de ofertas. El encendido navideño animó al pequeño comercio gijonés, que volvió a la actividad el pasado miércoles tras el cierre decretado por el Principado para frenar la segunda ola de contagios de coronavirus. Los pequeños empresarios acogieron la jornada de ayer con ganas de recuperar el terreno perdido tras semanas muy duras, aprovechando el rebufo del prendido de la iluminación festiva y el espaldarazo del Black Friday. “Las luces animan la ciudad”, celebran.

A Rosa Rodríguez casi nadie la conoce por su nombre. Todo el mundo la llama Rosa, la de los discos de la plazuela San Miguel. La mujer de 62 años regenta junto a su marido, Nacho Morán, la tienda Mundo Sonoro, todo un santuario musical con más de 10.000 piezas a la venta. Rodríguez tiene su establecimiento también decorado para las fiestas. Y espera que los adornos navideños del exterior sirvan para que los paseantes apuesten por el comercio local. La mujer recuerda el confinamiento, esos duros meses en los que el comercio bajó su persiana. “La ciudad estuvo muy triste y la gente debe de aprender la lección. Si el pequeño comercio muere, la ciudad muere. Por eso hay que dejar de comprar en Amazon”, añade.

A unos pocos metros de la plazuela de San Miguel, en la calle de Los Moros, Gemma Tuya y Cecilia Collada despachan tras el mostrador de la tienda de moda “Fly”. Envuelven con papel de regalo varias prendas que acaba de comprar Noemí Álvarez, una gijonesa que eligió ese establecimiento para hacer el regalo de cumpleaños a su hermana, una enfermera de Mieres. Tuya es la dueña de la tienda. Llevaba una mascarilla transparente, que deja ver una amable sonrisa. “La semana está siendo animada, y hoy –por ayer– se nota el encendido de las luces de Navidad. Esperemos que la cosa siga así, que falta nos hace”, asegura.

Tras semanas de cierre y sin ventas, el pequeño comercio de Gijón necesita el apoyo de la ciudad. La crisis sanitaria, que lleva aparejada la contracción de la economía, ha golpeado fuerte en las cajas registradoras de las tiendas de toda la vida. Con las luces de Navidad, los regalos de las fiestas y las ofertas del Black Friday, el pequeño comercio gijonés espera salvar el complicado 2020.

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