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Los vecinos apuestan por “repensar” el plan de barrios y “consensuar” las obras

Las asociaciones solicitan reubicar los fondos de las grandes actuaciones en “mantenimiento y pequeñas mejoras a pie de calle”

Obras en la avenida de El Molinón.

Obras en la avenida de El Molinón. Ángel González

Aprovechar la situación de jaque en que la prórroga presupuestaria deja al plan de barrios municipal para “repensarlo” buscando “consenso” con las asociaciones vecinales. Esa es la petición que los vecinos más afectados por el recorte de fondos para el próximo ejercicio elevan al equipo de gobierno. Un tijeretazo impuesto por el decreto de prórroga a las cuentas que deja en el aire actuaciones recogidas en este documento por valor de 3,5 millones, como adelantó ayer LA NUEVA ESPAÑA, y que afecta a obras de calado como la reforma de Tabacalera o la construcción del pabellón deportivo de la zona oeste.

“Lo sensato y racional sería sentarnos y hablar y consensuar las actuaciones entre gobierno, vecinos y entidades sociales”, enfatiza Manuel Cañete, presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón, que no obstante deja claro que “no queremos suplantar el poder de decisión del equipo de gobierno”, formado por PSOE e IU.

El plan de barrios fue anunciado por el gobierno como uno de sus proyectos estrella para este mandato, pero desde el primer momento se encontró con la oposición de los vecinos, que lo veían como un plan impuesto y no consensuado. Una falta que ahora, a ojos de los vecinos, se puede arreglar. “Se anunció a bombo y platillo y se fue viniendo a menos. Hay que darle una vuelta entre todos”, asevera Cañete.

Un ejemplo claro lo da Sergio Álvarez, de la asociación vecinal Gigia de Cimadevilla, que entiende que la reforma de Tabacalera, que tendrá un déficit de 1,6 millones, “no debería pertenecer al plan de barrios”. Es por ello que pide “realizar actuaciones más necesarias y del día a día”, como el mantenimiento del adoquinado o la implantación de la plataforma única.

En la misma línea está Teresa Prada, de La Calzada, que entiende que el dinero que iba a destinarse al pabellón deportivo de la zona oeste (con un déficit de casi un millón de euros) tendría que invertirse en “remodelaciones pequeñas y mantenimiento de las calles”. A su juicio, lo mejor sería “empezar de cero el plan, contando con los vecinos”.

Otra de las obras que más dinero pierden según las previsiones es la remodelación de la calle Río Eo, con casi 600.000 euros de déficit. “Dudo que se pueda hacer”, asegura el presidente vecinal de Pumarín, Esteban Calleja, que entiende que si finalmente se lleva a cabo “será con retraso, pero ya es hasta normal”.

Las dilaciones temporales también preocupan a Tita Caravera, de La Arena, que asegura que “hay obras aprobadas de hace cuatro años y siguen sin hacerse”, con lo que “el retraso de las obras es una constante”. En este caso, mejoras en el parque Isabel La Católica, con 150.000 euros de pérdidas.

La misma cantidad que le falta a la plaza de la República, en El Coto, cuyo vicepresidente es Víctor Díaz. “No sabemos si se podrá hacer en 2021, pero ya se está tramitando, así que no quedará en el limbo”, reflexiona. Así, aunque echó en falta un mayor consenso en la elaboración del plan, “las necesidades que trasladamos se cubrieron”.

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