La lluvia y el viento han protagonizado el puente de la Inmaculada, convirtiendo el paraguas y chubasquero en el mejor aliado para salir a la calle, pero también ha dejado momentos de tranquilidad que han permitido a muchos disfrutarlos. Un ejemplo es el arcoíris que esta tarde, sobre las cuatro, cruzó la bahía de la playa de San Lorenzo aprovechando que el sol se hacía presente por unos instantes. Fueron muchos los gijoneses que no dudaron en realizar fotografías en el mismo momento.

El temporal se ha dejado sentir desde hace varios días, especialmente en Gijón. En la jornada de ayer, lunes, fueron varios los incidentes originados por las fuertes rachas de viento y agua, que provocaron las intervenciones de los bomberos y la Policía Local. Tuvieron que actuar en hasta ocho edificios de la ciudad por caída de cascotes, también debieron retirar dos arcos luminosos que el viento había descolgado y retirar dos árboles caídos, uno en el parque de Severo Ochoa y el otro en la carretera Gijón-Langreo.