Aunque a trompicones, la alcaldesa, Ana González, consiguió que el Pleno le entreabriera ayer la puerta a reformular el plan de vías de Gijón colocando la estación intermodal en Moreda, tal y como la socialista defiende parar “ahorrar costes y tiempo” de obra. El resquicio surgió en el tramo final del singular y novedoso modelo a dos vueltas del debate sobre el estado del municipio. Fue gracias a su voto de calidad lo que permitió tumbar la iniciativa de Foro, que pretendía exigir a las administraciones local, regional y estatal el cumplimiento y ejecución íntegra del convenio de Gijón al Norte firmado a principios de 2019 para construir la estación en el entorno del Museo del Ferrocarril y un compromiso económico de más de 800 millones de euros. “Hay que respetar lo que se aprobó por unanimidad y ejecutar lo acordado por todos, incluidos los socialistas que se comprometieron en los papeles y megáfono en mano”, reprochó Jesús Martínez Salvador, portavoz forista.

El gobierno local logró mantener sus pretensiones tras ir al desempate en una segunda votación. Solo el PSOE e IU votaron que “no” a la propuesta de Foro, mientras que todo el centro derecha votó a favor y Podemos-Equo (con un edil menos por la enfermedad de Juan Chaves) se abstuvo, lo que permitió hacer valer el voto de Ana González para decantar la balanza. Además, minutos antes, la abstención de Podemos y Ciudadanos –que cambió el sentido del voto en la vuelta de desempate tras indicar José Carlos Fernández Sarasola que se había equivocado en la primera votación– había permitido que no saliera adelante una iniciativa de Vox, donde se ponía negro sobre blanco que la estación intermodal debía estar “definitivamente” en la zona del Museo del Ferrocarril.

Pocos grupos evitaron la tentación de presentar resoluciones sobre el plan de vías. Dos consiguieron su aprobación, aunque sin el apoyo de los partidos del equipo de gobierno. Ciudadanos sacó adelante la suya, donde la petición de mayores dotaciones en el presupuesto estatal de 2021 mezclaba el proyecto ferroviario y los nuevos accesos al Musel. Y con los mismos apoyos de la oposición tampoco tuvo problemas el PP con su propuesta de hacer un pleno extraordinario donde Ana González explique en detalle el nuevo calendario del plan de vías que anunció en el Pleno del pasado miércoles.

Un plan de cuatro fases que empezaría el año que viene con la oficialización de la estación en Moreda, la firma de un nuevo convenio con nuevos plazos, la actualización del proyecto constructivo de la estación y la búsqueda de financiación a través de los fondos de Recuperación y Resiliencia. Seguiría en 2022 con la licitación de las obras de construcción de la estación y su conexión con el metrotrén; además de la construcción de las estaciones de plaza Europa, El Bibio y Las Mestas y la licitación de la ampliación del túnel hasta Cabueñes y las estaciones en la Universidad y el hospital .

Que el gobierno municipal va a trabajar en reformular el plan de vías lo dejó claro desde el minuto uno Aurelio Martín, edil de IU, responsable de Movilidad y el primero en hablar por ser el portavoz (y único miembro) del grupo municipal más pequeño de la Corporación. “Hay que ir a un abaratamiento del plan de vías porque pensar ahora en un plan de 800 millones no es realista, es creer que vivimos en el País de las Maravillas. Y abaratar costes solo se consigue yendo a una estación en superficie, y eso es Moreda, que además permite desglosar las obras del metrotrén, que es lo importante. Hay que vincular el metrotrén a la movilidad en el área metropolitana, buscar fondos europeos y desligarlo de la llegada de la alta velocidad”, sentenció. Una reflexión que suscribió Marina Pineda por el PSOE.

De Jove a Cabueñes

Nada que ver con el planteamiento de Eladio de la Concha, de Vox, para quien “tal vez no valga la pena hacer una nueva estación para tenerla alejada”. “Hay que cumplir con el proyecto, no se puede empezar otra vez de nuevo”, espetó. De ironía tiro Alberto López-Asenjo, del PP, para asumir que, puestos a alejar y ahorrar costes, la estación “se podría desplazar a León o hacerla como una caseta de perro”. Su mayor preocupación son los escasos euros que se presupuestan para la obra en las cuentas de Madrid. La portavoz de Podemos, Laura Tuero, colocó el plan de vías en el listado de grandes infraestructuras por las que Gijón lleva décadas esperando “sin que se haya hecho nada”. Y contrapuso ese abaratamiento de costes con los “sobrecostes acumulados en El Musel, en uno de los mayores casos de corrupción de Europa, o el grandonismo de la Zalia”

Foro, tras defender el acuerdo por unanimidad al que se llegó en el mandato anterior, con Carmen Moriyón como Alcaldesa, exigió a Ana González que no rompiese “el mayor consenso de Gijón”. Desde la “desconfianza de incumplimientos anteriores”, José Carlos Fernández Sarasola, portavoz de Ciudadanos, advirtió que “nosotros no vamos a enrocarnos con la ubicación pero tampoco vamos a aceptar una estación de segunda”. Y anunció que promoverán un nuevo plan especial que defina los usos de los terrenos.

Instar a los gobiernos municipal, autonómico o estatal para favorecer que grandes proyectos de Gijón tengan más dinero o agilicen plazos era el objetivo de muchas de las resoluciones presentadas. Propuestas que salieron adelante en una sesión con menos novedades de fondo que problemas de forma en su ejecución, por los problemas con técnicos con cortes de audio y vídeo por un lado y las aritméticas de llevar adelante el cómputo de la votación de 58 propuestas de resolución, que, en varios casos, provocó subvotaciones por puntos y votaciones de desempate. Algunas se aprobaron por unanimidad, como la referida a los accesos a El Musel o la ampliación del Hospital de Cabueñes, y otras simplemente con un sí como la autopista del mar con Nantes, actuaciones para reforzar el sistema sanitario local o acelerar el vial de Jove.

El “zasca” de Ana González: “Ojalá contara con la ayuda de Podemos-Equo para construir Gijón”

Tras una primera sesión con tiempo ilimitado para hablar, Ana González minimizaba ayer su participación en el pleno del estado del municipio a la labor protocolaria a dar la vez a los portavoces del PSOE, Ciudadanos, Foro, Podemos, el PP, Vox e IU para presentar sus iniciativas y recoger el sentido de sus votos en cada resolución. Solo dos veces se salió del guión. Una primera para suspender el Pleno durante unos minutos con el objetivo de que se solventaran los problemas técnicos que hacian imposible continuar y una segunda para no dejar sin respuesta un mensaje de Podemos. Con un brusco “ojalá contara con la ayuda de Podemos-Equo Xixón para hacerlo” contestó la líder del PSOE al “señora Alcaldesa: construya Xixón, no lo destruya” con el que la portavoz de la formación morada y verde, Laura Tuero, había finalizado su intervención. Un mensaje de ida y vuelta que deja claro las tensiones entre la izquierda que gobierna y la que se sienta en la oposición pese a algunos pactos alcalnza dos en política social o movilidad.